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Caracas/Madrid.- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, advirtió ayer que someterá a una "profunda" revisión las relaciones políticas, diplomáticas y económicas con España, mientras que el canciller español, Miguel Angel Moratinos, alertó que estas declaraciones no ayudan en la crisis diplomática tras el incidente en la Cumbre Iberoamericana en Chile.
En una escalada de la tensión con el país europeo, luego que el rey Juan Carlos I le demandara a Chávez callarse en la Cumbre Iberoamericana el pasado sábado en Santiago de Chile, el mandatario venezolano exigió disculpas al monarca y hasta amenazar con nacionalizar empresas con capital español.

"Estoy sometiendo a una profunda revisión las relaciones políticas, diplomáticas y económicas con España", dijo Chávez en una entrevista con un canal de televisión regional, transmitida a nivel nacional por una cadena estatal.

"Eso significa que las empresas españolas van a tener que rendir más cuentas, yo voy a meterles el ojo para ver qué es lo que está pasando aquí, a todas las empresas", agregó Chávez, quien está en campaña para aprobar en un referendo en diciembre su controvertido proyecto de reforma constitucional.

Agregó que durante su gobierno ha obligado a las firmas españolas a rendir cuentas, pero amenazó con ser más estricto ahora, al señalar que el gobierno de Aznar apoyó el intento golpista que lo sacó de poder por 48 horas en 2002 y que entonces Juan Carlos era el rey.

"Como tenemos un gobierno (español) que se alinea con Aznar y ese gobierno de Aznar apoyó un golpe aquí y el rey era el mismo, porque allá no cambian rey, es vitalicio, el rey fue nombrado por el caudillo (Francisco) Franco, ese fue el que nombró al actual rey de España. El mismo rey bajo cuyo gobierno se dio un golpe en contra de Venezuela y ese gobierno apoyó el golpe antes, durante y después", señaló el líder sudamericano.

Chávez acusó al presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, de dejarse presionar por el rey para que defendiera al "fascista" a Aznar. El mandatario venezolano dijo sentirse sorprendido por la actitud de Zapatero, indicando que antes lo consideraba un hombre "firme en sus convicciones", pero salió defendiendo al "cachorro del imperio" .

Chávez expresó que el rey Juan Carlos debería disculparse por lo ocurrido en Chile y reiteró que al monarca se le "volaron los tapones (enloqueció de pronto)".

Por su parte, Moratinos reiteró en Madrid el deseo del gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero de tener una "muy buena relación" con Venezuela y su intención de seguir haciendo "todos los esfuerzos" para lograrlo. "Pero el gobierno sigue indicando respeto, respeto, respeto a las instituciones españolas, a las empresas españolas, como nosotros también respetamos a las instituciones y empresas venezolanas", aseguró.

También ayer pero durante una entrevista con una emisora de radio, Moratinos dijo que el objetivo era que los intereses españoles en Venezuela se defiendan lo mejor posible. Y recordó que desde la llegada del gobierno socialista, España puede defender y mantener mejor la presencia de los intereses españoles en Latinoamérica ya que la situación que existía anteriormente, "de rechazo casi unánime hacia las empresas españolas, ha cambiado", señaló.

Acerca de las actuaciones para resolver la crisis, Moratinos aseguró haber platicado en dos ocasiones con su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, y reconoció que éste le transmitió su deseo "de mantener buenas relaciones bilaterales con España, y puso énfasis en ello", dijo. "Y eso es lo que tenemos que lograr", añadió.

Además dijo que había mantenido una conversación telefónica con el embajador de Venezuela en España, Alfredo Toro, quien también le expresó su respeto al rey y al presidente Zapatero y su deseo de mantener el mejor nivel de relaciones bilaterales.

El político también habló de la petición de llamar a consultas al embajador de España en Venezuela, Dámaso de Laro Ramírez, como ha exigido el opositor Partido Popular, y anunció que el gobierno no piensa tomar dicha medida.

Mientras tanto, miles de estudiantes marcharon el miércoles en Caracas en apoyo a la reforma constitucional impulsada por el presidente, que también ha sido rechazada por sectores de oposición.

Los manifestantes vestían camisetas rojas con un "Sí" escrito en el pecho, en apoyo a reforma constitucional, que será sometida a referendo tentativamente el 2 de diciembre. "Aquí están los revolucionarios, los comprometidos con este proceso, a decir que sí", era una consigna.