<span></span>El Universal
Pekín, China.- El Gobierno chino está estudiando un plan para estimular a sus empresas a adquirir terrenos de cultivo en regiones en desarrollo como Latinoamérica y Africa y asegurarse así el suministro de cereales en medio de un déficit de dimensiones globales.
La publicación "Revista China de Negocios Siglo XXI" informó hoy de que el Ministerio de Agricultura anunció que departamentos gubernamentales están negociando políticas para estimular la compra y alquiler de tierras en el exterior destinadas a la producción de cereales, y cita varios ejemplos en Africa.

Li Zhengdong, director del Departamento de Cooperación Internacional de esta cartera, señaló que "hasta ahora el ministerio no ha decidido ninguna medida concreta" , porque está supeditada a una macropolítica de carácter estatal, pero su aprobación es inminente.

Este plan fue confirmado por un funcionario anónimo cercano al grupo de trabajo a los corresponsales del diario británico "Financial Times" en China, una fuente que señaló que, de llevarse a cabo, la adquisición de terrenos sería en América Latina y Africa, aunque esperan cierta resistencia internacional.

Según el director Li, la iniciativa no es nueva, ya que en 2003 el Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) propuso esta estrategia destinada a adquirir terrenos agrícolas y forestales e intereses pesqueros en el extranjero.

Empresas estatales chinas como bancos y petroleras empezaron a aplicar este plan en los últimos años, pero la subida del precio del cereal en todo el mundo, debido al encarecimiento del crudo y de la que en parte se culpa al aumento de consumo en China, está obligando a Pekín a volver a analizar esta estrategia.

En China el precio del cereal aumentó un 25 por ciento en los tres primeros meses del año en medio de una subida generalizada de la inflación (8 por ciento) que en el país asiático es sinónimo de revueltas.

Con un 40 por ciento del campesinado global, China cuenta con tan solo un 9 por ciento de la tierra arable del planeta (menos de un 13 por ciento de su territorio) , por lo que se ve obligada a importar, por ejemplo, un 60 por ciento de la soja que consume.

De llevarse a cabo esta estrategia, los cultivos prioritarios en el exterior serían la soja, el plátano y aceites vegetales y comestibles.

La revista china citó algunos de los proyectos agrícolas que China llevó a cabo en Africa en los últimos años, como el de la Administración de Agricultura de la provincia de Hubei (centro de China) en Mozambique, cuando en 2005 compró mil hectáreas donde se cultivan arroz y maíz con una inversión de 10 millones de dólares (6.4 millones de euros) .

En otro proyecto similar, la provincia de Shaanxi (centro) está invirtiendo 71 millones de dólares en Camerún para cultivar 5 mil hectáreas de arroz y establecer una planta de elaboración de este grano con el apoyo de los ministerios chinos de Comercio y Agricultura.

Los funcionarios que participan en el proyecto señalan que los obstáculos a los que se enfrenta China con este proyecto son, además de una fuerte oposición por parte de los gobiernos extranjeros, la falta de experiencia de sus empresarios y la inestabilidad políticade los países en desarrollo en los que tienen pensado invertir.