Pekín, China.- China cumplió hoy su segundo día de luto oficial por los muertos del terremoto de Sichuan, que superan los 40.000, conmocionada ante una posible réplica de 7 grados, y con la vista puesta en atender a los damnificados e iniciar los primeros pasos de la reconstrucción.
Con apenas esperanza de encontrar supervivientes, el país ya cuenta 40.075 muertos, y sólo pueden esperarse milagros como el de Ma Yuan, de 31 años, rescatado la pasada medianoche 179 horas después de que la planta de energía en la que trabajaba en Wenchuan se viniera abajo en plena actividad.

Las autoridades provinciales de Sichuan (suroeste) elevaron el saldo de muertes confirmadas allí hasta las 39.577, mientras que hay 236.359 heridos y al menos 32.361 desaparecidos.

El gobierno aseguró hoy que no hay riesgo de epidemias de importancia en la zona afectada por el seísmo, donde planea distribuir en un plazo de 10 días un total de 400 teléfonos móviles con software de posicionamiento e información para cubrir una correcta atención a más de 10 millones de personas.

La viceministra de Asuntos Civiles, Jiang Li, hoy rostro del gobierno ante la tragedia, indicó en una conferencia de prensa que el 80 por ciento de los cadáveres recuperados ya han sido incinerados o enterrados.

A tal efecto, se ha dispuesto 48 equipos de transporte y asistencia a la cremación o entierro de los fallecidos en la tragedia, además de entregarse una subvención de 5.000 yuanes (714 dólares) a cada una de las familias afectadas.

Para aquellos casos en los que los restos mortales no sean identificados, está previsto crear una base de datos con fotografías y muestras de ADN para una posible identificación en el futuro, precisó.

Sobre los más de 5 millones de personas que se han quedado sin hogar, Jiang explicó que el gobierno tratará en el futuro de alojarlos junto a familiares y amigos, o en su defecto instalarlos en tiendas de campaña, lugares públicos y albergues sociales.

Asimismo anunció, cara a la reconstrucción posterior al seísmo, que "un grupo de expertos examinará la situación en las áreas devastadas para decidir dónde se puede reconstruir y en que caso es más conveniente un realojo en nuevas zonas", una labor que será liderada por el Consejo de Estado.

Jiang prometió "transparencia" en la supervisión de las donaciones que China ha recibido de sus ciudadanos y desde el extranjero, que en el caso de la Cruz Roja local han supuesto la mayores de la historia, alcanzando a última hora de ayer lunes los 392 millones de dólares.

Han sido la transparencia informativa, la estrecha cobertura mediática del terremoto, la responsabilidad social corporativa y la mayor capacidad económica del pueblo chino, los factores que han propiciado una recaudación histórica según Wang Ping, subdirector de la Oficina de Respuesta de Emergencia de la entidad.

La solidaridad va más allá de las donaciones materiales, y los pequineses saturan con cientos de llamadas la línea telefónica gratuita (1156), habilitada para la adopción de los niños que han quedado huérfanos por el terremoto, mientras se preparan programas de radio que sirvan de atención psicológica a las víctimas.

Desde el exterior, siguen llegando equipos de rescate, concretamente desde Rusia, Japón, Italia y Singapur, los únicos países autorizados a ello hasta el momento.

El portavoz de Exteriores Qin Gang apuntó en este sentido que "otros (países) han manifestado su deseo, pero dadas las dificultades de transporte y telecomunicaciones no podemos aceptar todos los equipos de personal médico".

La jornada de hoy martes comenzó con un seísmo de 5 grados en el epicentro del área devastada la semana pasada, y con el pánico ante una posible nueva réplica de entre 6 y 7 grados anunciada por las autoridades y que produjo la huida de miles de personas que fueron realojadas en tiendas de campaña.

Aunque los científicos no se aclaran ante posibles réplicas, sí parece confirmado que hubo precursores eléctricos del movimiento telúrico, que fueron detectados por el satélite taiwanés Formosa-3 en la víspera del 12 de mayo: un descenso a la mitad de las partículas con carga eléctrica en la ionosfera sobre un radio de mil kilómetros alrededor del malogrado distrito de Wenchuan.