Crean una línea de células embrionarias a partir de fibroblastos de piel humana
El equipo de científicos japoneses que la semana pasada desarrolló, a partir de piel humana, un prototipo de célula parecida a las células madres demuestra ahora que es capaz de reprogramar las células sin necesidad de ningún oncogén susceptible de desarrollar tumor.

De forma simultánea pero independiente, dos grupos de investigadores, uno de la Universidad de Kioto y otro de la de Wisconsin, lograron crear una línea de células madre embrionarias a partir de fibroblastos de piel humana, lo que soslaya todos los problemas éticos que suscita la utilización de embriones o de óvulos.

El equipo japonés, dirigido por Shinya Yamanaka, consiguió crear una línea de células madre a partir de 5 mil células de piel, lo que supuso una mayor eficiencia que el equipo estadounidense, que necesitó 10 mil células para reprogramar una sola.

Sin embargo, los científicos liderados por James Thomson no utilizaron ningún oncogén, es decir, un gen que al activarse puede provocar la aparición de la enfermedad cancerosa, en su grupo de cuatro genes reprogramadores, mientras que los nipones emplearon el oncogén c-Myc, que es susceptible de desarrollar tumor.

Pero ahora, según un artículo publicado hoy en la revista científica británica "Nature" , el equipo de la Universidad de Tokio ha logrado eliminar de su grupo de genes reguladores de la transcripción el oncogén c-Myc, lo que es considerado como un paso fundamental para la futura aplicación de estas células en pacientes.

El método de reprogramación presentado hoy funciona a partir de la introducción, empleando como vector un retrovirus, de tres genes específicos (OCT3/4, SOX2 y KLF4) en vez de cuatro (los anteriores más el c-Myc) , capaces de controlar la actividad genética, el desarrollo y la identidad de las células madre embrionarias.


Con ello y sin la necesidad del oncogén, los científicos lograron obtener un modelo de célula con propiedades regenerativas capaz de crear tejidos de cerca de 220 tipos celulares distintos que conforman el ser humano: la célula madre pluripotencial inducida (iPS, en inglés) .

Para determinar hasta qué punto la ausencia del c-Myc reduce la propensión a desarrollar tumores, los autores inyectaron células iPS con o sin el oncogén en ratones.

Así, descubrieron que ninguno de los 26 animales con células iPS sin el oncogén c-Myc murió a causa de cáncer después de cien días, mientras que seis de los 37 que recibieron las células reprogramadas con cuatro genes fallecieron.

El equipo japonés subraya que la ausencia del oncogén reduce la incidencia de tumores en una técnica capaz de crear células iPS que también pueden convertirse en neuronas y en tejido cardíaco.