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Agencias
La Analítica de IBM permite pronosticar el momento, la zona y el lugar preciso en donde podría generarse un encharcamiento
México.- Una definición clásica de ciudad se puede establecer como un conjunto de edificios, casas y calles (infraestructura) regidos por un ayuntamiento encargado de la administración de bienes y servicios públicos (operaciones) en beneficio de una población densa y numerosa (personas). No obstante dicha definición resulta obsoleta e insuficiente, si al contexto se agregan un par de elementos: actualidad y competitividad.

En este rubro el gigante azul en informática, International Business Machines (IBM), tiene claro de lo que se está hablando: hoy en día, una ciudad no sólo es (o debiera ser) el conjunto de infraestructura, operaciones y personas, sino que además este conjunto de elementos cobra vida para transformarse en un sofisticado sistema de sistemas en el que convergen todas las infraestructuras urbanas, y en el que las tecnologías de la información son el principal facilitador de un crecimiento sostenible. 

Ciudades Inteligentes: Un ente social en progreso, con el progreso como lema

En el 2012 IBM organizó el Foro Ciudades más inteligentes: talento e innovación para un desarrollo competitivo; ahí se proyectó que hacia el Siglo XXI las ciudades alcanzarán su máxima expresión. En esta misma línea, se detalla que en 2050 la población urbana se duplicará hasta llegar a los 6,300 millones de habitantes. Por lo pronto, las ciudades son responsables del 75% del consumo energético en el mundo y del 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Y en cuanto a la movilidad física se refiere el impacto de la congestión del tráfico en los países desarrollados puede alcanzar pérdidas de entre 1% y el 3% del PIB. (http://www.ibm.com/smarterplanet/es/es/smarter_cities/article/madrid.html)

Con el trazo de esta realidad tarde o temprano aparecerá el punto en el que las demandas de servicios se incrementarán paulatinamente pero, inversamente, los presupuestos oficiales se ceñirán. Ante esto se vuelven indispensables las opciones que de manera económica y eficaz atiendan y solucionen los requerimientos sociales. Dicho de otra forma: ante la realidad apabullante de la evolución citadina se vuelve inevitable una: Ciudad Inteligente. 

En una gran metrópoli, cada uno de sus microcomponentes: edificios, organismos gubernamentales, empresas privadas, vías de comunicación y, obvio, los propios ciudadanos, generan a cada instante y en cada lugar, datos precisos del ADN social de ese lugar. Todos y cada uno de esos millones de microdatos, que a cada minuto genera una ciudad, se vuelven información suficiente y trascendental para entender y remediar las principales demandas de esa comunidad. Herramientas como IBM Intelligent Operations Center recopilación, interpretan y analizan esa gran cantidad de datos ofreciendo inteligencia procesada sobre esa ciudad.

Interconexión, Instrumentación, Inteligencia. Ejes de una Ciudad Inteligente

Cristian Córdova, Strategy & Transformation Leader de IBM en México, detalla que las ciudades más inteligentes impulsan el crecimiento económico sostenible y la prosperidad para sus ciudadanos. Sus dirigentes disponen de las herramientas necesarias para analizar los datos que les permitirán tomar mejores decisiones, anticiparse a los problemas para resolverlos de forma proactiva y coordinar los recursos para actuar de forma eficiente.

Pero una ciudad inteligente requiere de 3 elementos infaltables, insustituibles e interactivos, precisa Córdova:

Interconectividad. Que la ciudad tengas las condiciones, justamente de interconectividad, desarrolladas entre sistemas y ciudadanos.

Instrumentación. Que haya definición de indicadores, reportes e información que precisa una ciudad para convertirlos en planes de acción.

Inteligencia. Como el elemento que amalgama a los dos anteriores para aprovechar la interconectividad de datos, aplicar la instrumentación y generar soluciones acordes y directas a solventar las necesidades de la ciudad.

El conocimiento a largo plazo en base al análisis de los datos, junto con una gestión diaria eficiente, ayudan a una ciudad a mantenerse viva y segura para sus ciudadanos y empresas. Así, servicios básicos, como carreteras, transporte público y suministros, hacen que una ciudad sea atrayente y habitable, pero la clave para que sea viable es su capacidad de adaptación a los continuos cambios. Las ciudades más inteligentes utilizan a su favor el sistema de sistemas a la hora de responder a las necesidades de cada ciudadano, mediante programas sociales, asistencia sanitaria y educación. 

El Agua: una prueba de fuego para IBM y sus Ciudades Inteligentes

Un ejemplo práctico –y muy a la mano en estos días- de los beneficios que goza una Ciudad Inteligente es el manejo del agua, la prevención y control de infortunios por inundaciones. IBM Intelligent Operations Center define a la Gestión Inteligente del Agua como una instrumentación e integración de la información histórica de sistemas de agua (niveles, calidad, fugas, concentración, etc.) para la aplicación de analítica avanzada que permita, entre otras cosas, un uso más eficiente y eficaz de los recursos limitados y promover una mejor preparación en la respuesta a eventos poco frecuentes. 

En el caso concreto de las inundaciones por lluvias atípicas, la base de datos y analítica de las Ciudades Inteligentes de IBM permite la captación permanente de datos hidráulicos como: el uso y demanda del sector agrícola, el uso y demanda del sector doméstico, la alteración fluvial producto de las hidroeléctricas, los efluentes de aguas residuales, la extracción del vital líquido del subsuelo, los elementos externos que influyen en el curso del agua, etc. Todo ese conjunto, por inconexo que parezca, adquiere un sentido práctico en el manejo informativo de las Ciudades Inteligentes logrando resultados precisos como el de prever los puntos, momentos y condiciones exactas que conjugadas puedan desembocar en encharcamientos o inundaciones. Es decir, a través de la Analítica de IBM se puede determinar en qué punto exacto de una ciudad caerá la mayor concentración de agua, en qué momento y si, eventualmente, las características del drenaje (por basura, antigüedad o condiciones propias) propicien un encharcamiento del lugar. Todavía más. Los Centros Inteligentes de Operaciones IBM son competentes para definir estrategias de actuación y reacción ante este tipo de sucesos de manera tal que los recursos económicos y los esfuerzos físicos sean ejecutados de manear muy precisa y productiva para que se traduzcan en menores pérdidas económicas y nulas pérdidas humanas. 

Si las inundaciones en las grandes ciudades son ya una realidad inexorable, la posibilidad de encararlas y solventarlas exitosamente es también una opción real, a través de una Ciudad Inteligente.