La ceremonía contará con la presencia de la secretaria de Estado de EU después de unas elecciones criticadas en las que el único opositor declinó por el fraude en los comicios
La secretaria de Estado de EU, Hillary Clinton, llegó hoy a Kabul para asistir a la ceremonia de investidura de Hamid Karzai como presidente de Afganistán, que tendrá lugar mañana, informó una fuente diplomática estadounidense.

La jefa de la diplomacia estadounidense aterrizó en la capital afgana tras haber acompañado al presidente de EU, Barack Obama, en una gira asiática que los ha llevado a China, Japón y Singapur.

Obama tiene previsto regresar mañana a Washington desde Corea del Sur, última etapa de su gira.

Con motivo de la ceremonia de investidura, las autoridades afganas extremaron hoy las medidas de seguridad en las calles de Kabul, donde se observa una mayor presencia de agentes, patrullas y controles de las fuerzas de seguridad.

El pasado 2 de noviembre, la Comisión Electoral afgana desconvocó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales y proclamó presidente electo del país a Karzai después de que su rival en esos comicios, el ex ministro de Exteriores Abdulá Abdulá, anunciara su retirada.

Karzai revalidó de este modo por segunda vez su mandato tras obtener el 49.67% de los votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, que tuvieron lugar el 20 de agosto.

Heredero de una de las tribus pastunes más importantes de Afganistán, Karzai asumió el poder de forma interina en diciembre de 2001, tras la invasión estadounidense del país.

En junio de 2002, fue declarado presidente interino por una Loya Jirga o asamblea de notables afganos, cargo que revalidó en elecciones democráticas en octubre de 2004, cuando obtuvo un 55.4% de los votos.

EU envió a su primera toma de posesión, en diciembre de 2004, a los entonces vicepresidente, Dick Cheney, y secretario de Defensa, Donald Rumsfeld.

En las últimas semanas, EU ha aumentado su presión sobre Karzai para que forme un Gobierno competente que acabe con la corrupción en el país, como condición para aumentar las tropas estadounidenses desplegadas en Afganistán.