El presidente de EU, George W. Bush, cree que Hillary Clinton ganará las elecciones primarias de su partido para convertirse en la candidata demócrata a la Casa Blanca, pero pronostica que el aspirante republicano la derrotará en las urnas.
Washington, EU.- "Ella tiene presencia nacional y esto se está convirtiendo en un asunto primordial" para el país, afirma Bush en una entrevista con el periodista Bill Sammon, autor del libro "El presidente evangélico", que sale hoy a la venta.

"Una persona con presencia nacional y que tiene la habilidad de unir suficientes fondos para financiar su campaña en una gran cantidad de lugares tiene una posibilidad alta de ser nominada (por su partido)", agrega Bush en la entrevista.

El mandatario, cuya popularidad ronda en estos momentos en el 30 por ciento, se había abstenido hasta ahora de pronunciarse sobre la campaña rumbo a las elecciones de noviembre de 2008, con el argumento de no querer convertirse en "un comentarista" político.

No obstante, en esta ocasión Bush se ha pronunciado alto y claro sobre las posibilidades que tiene el Partido Demócrata de ganar los próximos comicios.

A juicio del gobernante estadounidense, Clinton ganará a su contrincante Barack Obama cuando los demócratas elijan a su candidato, pero la senadora por Nueva York no se mudará al Despacho Oval de la Casa Blanca en enero de 2009.

"Creo que nuestro candidato puede ganarle (a Hillary), pero será una campaña difícil", vaticina Bush, quien adelanta que trabajará "para asegurarse de que gane un republicano".

Por este motivo, dice, no acepta la premisa de que un demócrata venza en las elecciones: "estoy convencido de que los republicanos se mantendrán en la Casa Blanca", señala.

Frente al optimismo del presidente, otras autoridades del Gobierno de Estados Unidos no ven tan claro el futuro para los republicanos.

Karl Rove, hasta hace poco el principal asesor político de Bush, señaló que las elecciones van a ser muy reñidas, mientras el vicepresidente del país, Dick Cheney, dijo al periodista Bill Sammon que el resultado puede ser cualquiera.

"Ahora estamos en un momento en el que estamos (los republicanos y demócratas) bastante igualados", declaró Cheney.