Diputados de Morena exhortan a gobernadores adoptar semáforo en Coahuila

Coahuila
/ 8 junio 2020

Explican que el hecho de que los siete estados establezcan sus propias señalizaciones, confunde a la población y arroja facultades con las que no cuentan, además de que violan la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,

Diputados federales de Morena, incluido el coahuilense Diego del Bosque, pidieron a los gobernadores de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco, Durango, Michoacán y Colima, que reconsideren su postura y delineen sus estrategias para atender el COVID-19 con base en el semáforo epidemiológico nacional.

Los legisladores de Morena, representantes de los siete estados en cuestión, emitieron una carta dirigida a los respectivos gobernadores de esas entidades, quienes abiertamente manifestaron que no van a tomar en cuenta el semáforo epidemiológico nacional para la transición a la “nueva normalidad”.

“Consideramos que es una irresponsabilidad su rechazo al semáforo epidemiológico nacional, pues pone en riesgo la salud de los habitantes de esos estados al desinformarlos. Como indicaron los acuerdos del Consejo de Salubridad General y de la Secretaría de Salud, los estados pueden determinar sus propias medidas, siempre y cuando sean armónicas a las decretadas a nivel federal”, señala la misiva.

Explican que el hecho de que los siete estados establezcan sus propias señalizaciones, confunde a la población y arroja facultades con las que no cuentan, además de que violan la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pues marca que en casos de emergencia sanitaria, es el gobierno federal la autoridad responsable.

“Exhortamos a los gobernadores de todos los estados a respetar la Constitución, que en su artículo 73 dispone que en casos de emergencia sanitaria, la máxima autoridad a nivel nacional es el Consejo de Salubridad General, y en este caso, la Secretaría de Salud del gobierno de México, por así haberlo acordado el Consejo”.

Invitaron a los gobernantes estatales a mantener un diálogo abierto con el Gobierno Federal y terminar la “confrontación pública” y se establezca una ruta común hacia un Plan Nacional de Resiliencia, para afrontar los efectos económicos y sociales de la pandemia por el COVID-19.