Productores de San Pedro prefieren abandonar cosechas de sandía por el bajo precio

Torreón
/ 24 julio 2021

“Este año es el peor de la historia por la gran cantidad del producto desperdiciado en las tierras, no se pudo cosechar porque ya no hay dinero para traerlo a la ciudad, además no hay compradores”, señalan

San Pedro, Coahuila. -  Ante la falta de compradores y precios excesivamente bajos con los que no alcanzan a recuperar la inversión, productores de sandía de este municipio han decidido mejor abandonar la actividad y dejar que el producto se pudra en las parcelas.

Señalan que 2021 ha sido el peor año para los productores de la fruta en La Laguna, ya que, aunque el rendimiento por hectárea aumentó, el precio de la sandía se desplomó y ahora ni compradores llegan al municipio, lo que ha provocado que los campesinos abandonen la cosecha en las mismas plantas, pues levantarla solo les ocasionaría más pérdidas.

Sin nada de ingresos y con un montón de deudas por los créditos que obtuvieron para sembrar sus parcelas, es como se encentran la mayoría de los productores de sandía, señalan productores entrevistados el día de hoy en la presidencia municipal, a donde acudieron a solicitar apoyo.

“Este año es el peor de la historia por la gran cantidad del producto desperdiciado en las tierras, no se pudo cosechar porque ya no hay dinero para traerlo a la ciudad, además no hay compradores”, señalaron.

En el ejido Tacubaya se pueden apreciar toneladas de la fruta tiradas en los campos laborales y lo mismo sucede en otras comunidades cercanas a cuyos productores la Secretaría de Desarrollo Rural solo les ha dicho que vayan a venderla a otras ciudades.

Esto sería una alternativa, pero generaría más gastos; por ahora no hay dinero para pagar el transporte, además sería un peligro por los retenes de la Policía Estatal que los detendría al no contar con licencia comercial.

También les ha sugerido que regalen el producto, lo que no les generaría ingresos, o que se pongan a vender en los cruceros, pero sería caótico ver a todos los productores en cada calle, ni siquiera cabrían en la ciudad, por lo que han preferido abandonar la cosecha en las labores y dejar que se eche a perder ante su desesperación.