El Universal
Superados los problemas de inseguridad, el país se abre al turismo con mucha confianza
Durante décadas, Colombia estuvo ligada al narcotráfico y el terrorismo, sin embargo, hoy está de "moda" y atrae las miradas del mundo turístico.

En la 17 Asamblea General de la Organización Mundial del Turismo (OMT), el evento más importante ligado a esta industria, el país consiguió, además de ser la sede en la que participan más de 100 naciones, la presidencia de la Comisión de las Américas de este organismo.

"Un hecho que apenas hace cinco años hubiera sido imposible intentarlo", de acuerdo con Guillermo Plata, ministro de Comercio, Industria y Turismo de Colombia.

Aprovecha también el escenario para promocionar su oferta de sol y playa en destinos como Cartagena, Santa Marta y San Andrés, así como promover el segmento de aventura, ecoturismo en Amazonia, Chocó y Valle del Cauca, o el sector rural en el eje cafetero y los llanos orientales.

El cambio radical

Las décadas de los 80 y 90 fueron las más difíciles. El ambiente colombiano era triste por el recrudecimiento de la violencia y el crecimiento negativo de la economía.

¿Qué generó que cambiara la tendencia en picada cuando el turismo se estrelló de 1.2 millones de turistas a 500 mil visitantes?

En 2002 la estrategia fue convertir al país en una entidad turística, de acuerdo con Luis Guillermo Plata. La fórmula consistió en plantear una tercia de estrategias.

En primer lugar hubo que recuperar la seguridad y la confianza de la ciudadanía, en segundo lugar, fomentar el turismo doméstico y provocar que los ciudadanos conocieran y se sintieran orgullosos de su país. La tercera fase fue emprender promoción turística.

Plata reconoce que el hecho de que Colombia estuviera alejada del turismo internacional, constituyó una ventaja competitiva, porque ahora resulta exótica y novedosa.

Para fomentar la inversión, una de las claves fue ofrecer condenación de impuestos durante 30 años para todos los proyectos turísticos, detalló por su parte el presidente Alvaro Uribe.

Añadió que el año pasado, Colombia alcanzó una inversión extranjera de 10 mil millones de dólares, y en 2007 la cifra llegó a 8 mil millones de dólares.

Hoy Colombia tiene otra cara, recibe un millón 300 mil vacacionistas extranjeros. En las calles, los taxistas y guías de turistas reconocen que la ciudad ha cambiado aunque saben que el reto es la competitividad y la calidad del servicio. Relación con México

México tiene playas mucho más bellas que Colombia, sin embargo, lo que atrae a conocer ciudades como Medellín, Cartagena, Bogotá o San Andrés es la combinación de historia y cultura con un alto nivel de vida nocturna, reconoce Proexport, el organismo oficial que realiza la promoción turística de Colombia.

A esta tierra multiétnica con mesas regadas de café expreso, los mexicanos representan el sexto país de recepción de turistas extranjeros.

Dado queel objetivo para 2010 consiste en captar 4 millones de turistas extranjeros y crear 5 mil nuevas habitaciones, la meta no resulta imposible.

Las estadísticas revelan que, de enero a octubre de 2007, a este país llegaron 33.7 por ciento más brasileños que durante el mismo periodo de 2006.

El mercado mexicano pasó de 42 mil visitantes en 2005 a 50 mil 067 turistas este año. Ocurrió lo mismo con los chilenos que incrementaron 22 por ciento su estancia en el interior del país.

Además, la tendencia en materia de hospedaje son los denominados "hoteles boutique", inmuebles con un máximo de 11 habitaciones que garantizan exclusividad en el trato, discreción y privacidad absoluta.

El costo por noche oscila entre 500 mil y un millón de pesos colombianos para dos personas, el equivalente de 2 mil 618 pesos a 5 mil 230 pesos mexicanos.

Sin embargo, de no ser por el requerimiento de las visas del gobierno mexicano a Colombia, evidentemente existiría mayor turismo, considera Proexport. Aunque refiere que una de sus principales ventajas es que Colombia no solicita este documento a los ciudadanos mexicanos.