María Centeno T.
Afortunadamente la ciencia avanza a pasos agigantados, no sólo la tecnología cambia día a día. La cirugía plástica nos ofrece una gran variedad de procedimientos favorecedores para personas que han sufrido por accidentes, enfermedades, defectos congénitos, tratamientos contra el cáncer o hasta quemaduras en la cara.
Afortunadamente la ciencia avanza a pasos agigantados, no sólo la tecnología cambia día a día. La cirugía plástica nos ofrece una gran variedad de procedimientos favorecedores para personas que han sufrido por accidentes, enfermedades, defectos congénitos, tratamientos contra el cáncer o hasta quemaduras en la cara.

El perder las cejas o pestañas ha dejado de ser irreversible, el transplante capilar facial (o técnica plug and sew) ha comenzado a favorecer a miles de personas que sufren por la ausencia de estos importantes bellos faciales que aportan simetría y belleza a nuestro rostro.

Bajo anestesia local, el médico cirujano medirá el diámetro del pelo de la nuca para asegurarse que los cabellos de los injertos sean lo más parecidos posibles en relación con tamaño y contextura.

Después, meticulosamente se van reimplantando cerca de 40 pelos por parpado y en el caso de las cejas unos 140.

El cirujano debe de tener especial cuidado en el ángulo en el que implanta el cabello (la genética del pelo de nuestra cabeza es diferente al de nuestra cara).

Cualquiera de los dos procedimientos dura tres horas aproximadamente y cerca del 90% del pelo transplantado sobrevive.

Cuidados post-operatorios Los resultados de esta cirugía son muy positivos, gracias a las pequeñas agujas que se utilizan el sangrado es leve y la cicatriz es casi invisible.

Es normal sentir sensación de comezón, pero el rascarse trae un alto riesgo de infección (para este caso, el medico cirujano recetará algún medicamento).

Lo negativo de este popular procedimiento es que a medida de que el cabello crece, es necesario estar al pendiente de darle forma a las cejas o pestañas.

Riesgos
Como cualquier cirugía plástica hay complicaciones, es por ello que es importante elegir muy bien al médico cirujano que te realizará el procedimiento y que sigas al pie de la letra las instrucciones postoperatorias.

Estos son algunos de los posibles riesgos:
Hematoma retrobulbar (derrame dentro del ojo)
Pérdida de sensación en los párpados o cejas (pasajera o permanente)
Infecciones
Lagrimeo excesivo
Resequedad en los ojos
Inhabilidad para cerrar los parpados (poco común) Cicatrización excesiva Consulta a un médico que tenga experiencia en este procedimiento, aunque los resultados se logran en una sola sesión y la anestesia es local, es importante que evites llevarlo a cabo con esteticistas, cosmetólogas o médicos sin certificación.

Los veo la próxima semana ¡Hasta pronto