Mario Dávila
El mes pasado se hizo efectiva, a nivel nacional, la entrega de incentivos a los maestros por un monto de 900 millones de pesos, de los cuales a los docentes coahuilenses les correspondieron 23 millones. Dichos apoyos fueron autorizados y entregados por el Gobierno Federal, a través de la Secretaria de Educación Pública, como parte de los compromisos establecidos en el Acuerdo por la Calidad de la Educación (ACE) pactado entre la SEP y el SNTE.
El mes pasado se hizo efectiva, a nivel nacional, la entrega de incentivos a los maestros por un monto de 900 millones de pesos, de los cuales a los docentes coahuilenses les correspondieron 23 millones. Dichos apoyos fueron autorizados y entregados por el Gobierno Federal, a través de la Secretaria de Educación Pública, como parte de los compromisos establecidos en el Acuerdo por la Calidad de la Educación (ACE) pactado entre la SEP y el SNTE.

Esta derrama económica estuvo condicionada a los resultados obtenidos por los alumnos en la prueba ENLACE; así, los profesores cuyos pupilos mostraron avances en esta evaluación, se hicieron acreedores al estímulo. Tomando en cuenta la situación imperante en México, estos apoyos representan un avance en un sistema que por años ha venido sosteniendo a docentes que de eso sólo tienen el nombre, pues se trata de personas que no ejercen frente a las aulas, amparadas bajo el generoso paraguas de la figura de los comisionados, o que se vienen desempeñando como un ejército de reserva en la realización de actividades político-electorales a lo largo y ancho del País.

En este sentido, el incentivo está justificado; sin embargo, hay que tener cierta cautela al respecto, pues, por un lado, el someterse a evaluaciones como las mencionadas, puede ocasionar una distorsión en las prácticas educativas, ya que el maestro, la escuela, o el distrito escolar, podrían orientar los esfuerzos de profesores y alumnos al estudio de las materias sujetas a ser evaluadas, restando atención al resto del contenido programático, lo que implica un sesgo negativo que impide una educación integral.

Por otra parte, existe la posibilidad de que, tanto los propios docentes como los directivos, con el objetivo de mostrar buenos resultados que se traduzcan en ingresos adicionales, tanto en lo individual como para los centros escolares, se vean motivados a falsear los resultados de estas pruebas. Los dos casos mencionados tienen sustento en lo que la experiencia ha mostrado en sistemas educativos que, mucho antes que el nuestro, decidieron probar con estos incentivos.

Pese a lo anterior, creo que para la realidad mexicana estos estímulos tienen un efecto positivo, siempre y cuando el instrumento de evaluación sea manejado con transparencia y con los sistemas adecuados de control y confiabilidad, evitando o minimizando las prácticas deshonestas pero, además, debemos conciliar dichas pruebas con una educación que no priorice unas materias en detrimento de otras.

En relación a este tema, en los Estados Unidos se está librando una batalla entre las fuerzas reformadoras de la educación, bajo el programa conocido como "Race to the Top" cuyo líder, Jon Schnur, asesor del presidente Barack Obama, propone canalizar dinero a las escuelas que realicen reformas, eliminando las compensaciones a los docentes en base a la antigüedad, así como suprimir la permanencia en el trabajo, además de responsabilizar a cada maestro por el avance de sus alumnos, medido este a través de las evaluaciones. Uno de los objetivos centrales de esta corriente reformista es la de dotar al sistema educativo de buenos maestros.

Sin embargo, dicho movimiento ha encontrado una fuerte resistencia en el sindicato de trabajadores de la educación en ese país, ya que los sindicalistas no quieren ceder terreno en los puntos relativos al otorgamiento de los estímulos económicos a sus agremiados en función de los años de servicio, ni a dejar de lado la bandera de la seguridad en el trabajo, incluso si los docentes no tienen ni la calidad ni la preparación requeridas. Por lo visto en todas partes se cuecen habas.

En medio de este intenso debate, surge en EU otro movimiento con la bandera de regresar a la educación clásica en el bachillerato, cuyo contenido debe comprender el estudio de materias como matemáticas, ciencias, lenguaje, historia, literatura y economía. De acuerdo a los expertos, cada uno de estos campos del conocimiento se puede dominar mediante la aplicación rigurosa de las habilidades contenidas en el Trivium, el cual comprende gramática, lógica y retórica.

Asimismo, esta corriente postula que los estudiantes tendrían una mejor educación si se les permitiera el uso de computadoras sólo hasta que logren ser buenos lectores y aprendan a escribir con propiedad. Se señala que la condición fundamental para hacer posible esta educación depende de contar con la disponibilidad de profesores con amplios conocimientos y bien preparados, lo que nos remite de nuevo a la figura central del maestro. En México debemos incentivar a los buenos docentes, pero también sancionar a quienes con actos vandálicos, delictivos y huelgas políticas atentan contra la educación.

Redondeo

Para los expertos, el mejor segunda base de la Liga Mexicana en la actualidad, es el "Sarapero" José Manuel, "Manny", Rodríguez.