Voz Invitada
Por Alejandro Gertz Manero

 
Por Alejandro Gertz Manero

 

Ya se nos acabó la edad de la inocencia democrática, y en este momento nadie puede hacerse tonto frente a la catarata de trinquetes, trastupiges y agandalles políticos y electorales que están cometiendo los principales partidos políticos, el gobierno federal, los estatales y un buen número de narco autoridades municipales, que se dan gusto aventándose porquería y exhibiendo impúdicamente su prepotente y abrumadora corrupción, al hacer gala del derroche de todos los niveles presupuestales que no alcanzan para cubrir las necesidades del país, pero que sí sobran para despilfarrarlos en la compra de votos y en la orgía de desvergüenza política que estamos viviendo.

Las "plataformas" del espionaje oficial vuelven a demostrar su eficiencia para espiar a los enemigos políticos y personales del régimen, mientras son absolutamente ineficaces para localizar a los grandes capos del narcotráfico y sus "trinquetes" mega millonarios; y en ese "ventaneo" en que se evidencia la más absoluta falta de respeto a la legislación electoral, los gobernadores dan cátedra de cómo se comporta esta nueva versión de la "dictadura perfecta", corregida y aumentada, porque a ellos ya no hay quien los controle en su cínica compra de votos, en la que comprometen a pueblos enteros a través de sus caciques, mientras les advierten a los rejegos y a sus contrincantes que a la llegada del PRI a la presidencia, el que no haya votado por ese Partido no verá ni un huesito, ni un presupuesto, ni una canonjía porque el carro completo va a ser abrumador.

Por su parte el gobierno federal, en su desesperación, conforma alianzas mediáticas con sus peores enemigos y utiliza a marchas forzadas a sus delegados y los subsidios a la pobreza, que son el instrumento más eficaz para "inducir votaciones", medrando así con el hambre y el desempleo de los sectores más desprotegidos del país.

Ahora que ya estamos tan cerca del día "D" del "despojo electoral", las fuerzas políticas velan sus armas para tener a punto el recorte de padrones, la compra de votos y de credenciales, los embutes para líderes y caciques, el ratón loco, el taqueo, los ancestrales carruseles y acarreos y toda la gama de la picaresca delictiva para la que son tan duchos los mapaches, coyotes y cacomiztles electorales, mientras la guerra de las encuestas se halla en su apogeo para gozo, deleite y enriquecimiento de quienes se dedican a eso, en una confusión en la que ya no se sabe quiénes son "los buenos" que dicen la verdad, frente al cinismo apabullante de "los malos" que pueden convertir al abominable hombre de las nieves en la reina de la simpatía o en la flor más bella del ejido.

Hoy que la política nacional toca a degüello, ya no hay quien se salve ni quien se deslinde del ridículo, y así la cargada de los búfalos se mezcla con el taconeo histérico de la "gente bonita", mientras los magnates persignados se entrecruzan con el crimen organizado y desorganizado en su apremio por acomodar los intereses que representan ante los nuevos cambios en el poder político del país.

Todos están dispuestos, sin condición alguna, a llegar a la ignominia, al ridículo o a delinquir sin tapujos ni subterfugios, para así consolidar sus negocios y canonjías ante el regreso de los "mapaches" y la caída de los "rotos perfumados", que aunque parece que no rompen un buñuelo a sentones son tan gandallas y tan transas como sus aborrecidos contrincantes.

En esta feria de ignominias y en esta batalla campal y súper libre, el "voto de castigo" contra el partido en el poder seguirá consolidándose para llevarlo a una picada casi vertical, que habrá de obligarlo a abandonar el bunker de Los Pinos como le ocurrió al PRI hace más de 10 años.

Toda esta indignidad política fomentará el repudio de la mayoría de los votantes, que se habrán de abstener, mientras el acarreo y algunas buenas conciencias sufragarán para borrar la presencia del partido en el poder, convirtiéndolo en la tercera fuerza política del país, frente a un PRI arrollador, gracias a ese temido voto de castigo y no a sus inexistentes virtudes, y a una izquierda que se va a ir consolidando por encima de las tranzas, las miserias, las traiciones y el oportunismo, que ya no son redituables, dándole a esa tercera opción la oportunidad de convertirse en la gran sorpresa del 2012.

Comentarios: editorial2003@terra.com.mx

**Doctor en Derecho