México, D.F. .- La pintora Frida Kahlo es más famosa que quien fuera su esposo, Diego Rivera, debido a que sus obras de arte se comercializaron a diferencia de la mayor parte de las del pintor, aseguró hoy Rina Lazo.
Al ofrecer una explicación del cuadro "Gloriosa victoria", pintado por Rivera en 1954 con ayuda de Lazo y que se exhibe en el Palacio de Bellas Artes, la pintora afirmó que a diferencia de la obra de caballete de Kahlo, los murales de Rivera no se pueden vender.

"La obra de Diego está en edificios, en muros, y no se pueden comerciar. En el mundo capitalista la obra de caballete sí se vende y compra. Eso subió los precios a las pinturas de Frida porque el coleccionista las quiere tener en casa", señaló Lazo, quien fue durante diez años ayudante del muralista mexicano.

Nacida en Guatemala Lazo afirma que Rivera es "el pintor más grande del siglo XX" porque, entre otras cosas, fue pionero en exhibir en sus trabajos a los campesinos y la clase obrera, no sólo de México sino del mundo.

"Frida es más conocida hoy también porque representa la liberación femenina, porque pudo desarrollarse a pesar de sus problemas de salud, representó los sentimientos de la mujer, como el no poder tener hijos y estar atada a su casa", reconoció Lazo.

Como parte del Homenaje Nacional por los cincuenta años de la muerte de Rivera, el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) expone en el Palacio de Bellas Artes 170 obras del pintor, 23 de ellas murales móviles, además de bocetos y copias realizados entre 1922 y 1956.

Esta exposición, titulada "Diego Rivera. Epopeya mural", muestra la "Gloriosa victoria", un trabajo donde el muralista retrató las consecuencias del ataque militar con apoyo estadounidense lanzado en la Guatemala de Jacobo Arbenz, que sirvió para recuperar las tierras bananeras que el gobierno había repartido a sus campesinos.

Según contó Lazo, el esposo de Frida pintó este mural para una exposición que viajaría a países socialistas.

De hecho Rivera en un viaje a Europa, obsequió esa obra a los trabajadores soviéticos, por lo que el mural se quedó en el Museo Pushkin de Rusia durante 50 años.

Expuesto por primera vez en México estos días, "Gloriosa victoria" retrata al entonces presidente de EE.UU., Dwight David Eisenhower y a niños mutilados mientras los enviados estadounidenses negocian con las clases altas guatemaltecas la venta de banano a la United Fruit Company.

"El maestro Diego pintó esta obra en una tela usada, le dio la vuelta y comenzó sus trazos, se tardó unos tres meses", indicó Lazo.

Esta pintora se encargó de pintar la esquina superior derecha del mural, donde aparece una prisión con guatemaltecos encerrados.

Rivera le dijo que firmara esa parte, pero por timidez no lo hizo, según contó Lazo.

"Entonces él tomó el pincel y dibujó un corazón en el que puso Rina y Diego", añadió.

Fuentes del INBA señalan que desde que el pasado 28 de septiembre, cuando se abrió al público esta exposición, el Palacio ha recibido alrededor de 40.000 visitantes.

La exposición homenaje a Kahlo, organizada también por el INBA en Bellas Artes en agosto pasado, recibió a 400.000 personas en los dos meses que permaneció abierta.