Moscú.- Los rusos votaban el domingo en comicios parlamentarios que definían si el partido del presidente Vladimir Putin obtenía una fuerte mayoría de escaños o no.
Los comicios se realizaron tras meses de tensiones con los países occidentales y de una serie de esfuerzos ílegales y por medio de la represióní para aplastar a la oposición.

Una victoria importante del partido Rusia Unida de Putin podría allanarle el camino para que continúe controlando el país cuando expire su mandato en los próximos meses. El partido considera a los comicios como un referéndum sobre los ocho años de Putin en el poder. Muchos de los afiches de su campaña en la capital decían: ``Moscú está votando por Putin''.

``Es un buen hombre. A cualquier mujer le gustaría verlo en su casa'', manifestó Polina Amanyeva, una mujer de 58 años que votaba por Rusia Unida.

``Estoy seguro de que los votantes han definido sus preferencias y ahora sólo tienen que venir a votar por el partido cuya plataforma le parezca más convincente, voten por la gente en la que confían'', expresó Putin a la prensa tras emitir su sufragio en la Academia Rusa de Ciencias.

La constitución le prohibe a Putin aspirar a un tercer mandato presidencial consecutivo en marzo. Pero quiere seguir ejerciendo su influencia y ha sugerido la posibilidad de convertirse en primer ministro. Muchos de sus partidarios han indicado también que será un ``líder nacional'', sin tareas específicas.

Putin ha manifestado que un fuerte desempeño de su partido en los comicios del domingo le daría el derecho moral de asegurar que los políticos continúen sus políticas. Los sondeos de opinión sugerían que su partido obtendría cerca del 80% de los escaños parlamentarios.

Se trata de la primera votación nacional realizada tras la aprobación de nuevas leyes electorales ampliamente criticadas por marginar a las fuerzas de la oposición. Todos los escaños serán otorgados según la proporción de votos que cada partido reciba. En los comicios anteriores, la mitad de los puestos legislativos eran elegidos entre los candidatos que disputaban en un distrito específico, lo que permitía el ingreso de pocos disidentes.

La nueva normativa estipula también que un partido debe recibir al menos el 7% de los votos nacionales para obtener un escaño, por encima del 5% anterior.

Los partidos de la oposición, mientras tanto, han expresado que las autoridades confiscaron material de campaña y que los administradores de algunos auditorios se han negado a alquilarlos para encuentros de la oposición. La policía ha desmantelado de manera violenta marchas de la oposición y los canales de televisión estatal le han dado escasa cobertura a sus partidos.