Temen, sobre todo, que el encuentro se convierta en un escenario de posiciones y declaraciones antiisraelíes.
Ginebra.- Tras largas disputas diplomáticas, este lunes comienza en Ginebra una nueva conferencia de la ONU contra el racismo, con la incógnita aún sin desvelar de si contará o no con la participación de varios Estados europeos.

Las conversaciones para fijar la participación de los países continuarán probablemente hasta el domingo.

Estados Unidos, Canadá, Italia e Israel ya rechazaron su participación. Al contrario, Suiza decidió hoy su asistencia.

Hasta ahora, el ponente más prominente confirmado será el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, que tomará la palabra en la tarde del lunes.

El encuentro supone una continuación de la gran conferencia contra el racismo celebrada en Durban en 2001. Entonces unos 170 países acordaron un programa de acción para combatir la discriminación.

Sin embargo, la conferencia terminó con un escándalo: los representantes de Estados Unidos e Israel se marcharon indignados porque cada vez se criticaba más a Israel.

También hubo fuertes controversias durante las negociaciones previas sobre el documento final del encuentro que comienza ahora. Los Estados occidentales consideraban formulaciones sobre el conflicto de Cercano Oriente contenidas en el documento como condenas unilaterales a Israel.

Controvertido era también el pasaje deseado por los países islámicos contra la difamación de las religiones, a las que las naciones occidentales atribuyen una limitación de la libertad de opinión. La UE amenazó por ello en marzo con boicotear la conferencia.

En la noche del viernes, un comité preparatorio logró por fin la unidad en un documento de compromiso del que se habían suprimido los temas controvertidos. Organizaciones defensoras de los derechos humanos ven así cumplidas las exigencias de Occidente.

La larga incertidumbre sobre el documento final hizo que hasta el viernes sólo unos pocos invitados de alto rango hubieran confirmado su presencia, entre ellos los jefes de Estado de Montenegro, Togo o Timor Oriental.

Varios cientos de organizaciones no gubernamentales estarán representadas en el encuentro, que será inaugurado por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.