De aquel equipo que sorprendió a comienzos de temporada, no queda ni el recuerdo
¿Recuerdan a los Broncos de Denver?
Arrancaron la campaña con media docena de victorias.
Vencieron a equipos como Cincinnati, Dallas, Nueva Inglaterra y San Diego. Tenían una ventaja de tres juegos y medio en la División Oeste de la Liga Americana.
Eso fue antes del secuestro.

Alguien reemplazó a esos Broncos con estos Broncos. Estos Broncos juegan como si tuvieran un acuerdo de promoción con Sominex. Nunca lograron despertarse en su derrota del domingo por 32-3 ante los Cargadores de San Diego, y nadie sabe cuándo lo harán, o si lo harán.
Tomando un adelanto a las fiestas, los Broncos son historia. Están terminados. Los podemos declarar extraoficialmente eliminados de la ecuación de los playoffs, con media docena de juegos por delante.
"Definitivamente tenemos que encontrar algunas respuestas rápidamente", dijo Renaldo Hill, profundo de los Broncos.

¿Para qué molestarse? La marca de los Broncos dice 6-4, con posibilidades de ser comodín, pero noviembre dice 0-4.

Dada la forma en la que están jugando por estos días, sorprende que no hayan perdido en su semana libre.
Los Cargadores, quienes arrancaron con una marca de 2-3, han superado a Denver en la carrera de la División Oeste. Igual que la temporada pasada.
Los Broncos se quedaron afuera de los playoffs de forma muy dolorosa en el 2008, y lo mismo pasará en el 2009.
"Sabíamos que la temporada era larga, y que suceden cosas", dijo LaDainian Tomlinson, corredor de los Cargadores.

Eso es verdad. Por ejemplo, no todos los jugadores de los Broncos tomaron una almohada de plumas para dormirse una siesta el domingo. La boca del receptor abierto Brandon Marshall estuvo bien despierta durante y después del partido. Durante el juego insultó elocuentemente al corredor novato Knowshon Moreno, cuyo balón suelto en la línea de gol de los Cargadores le costó a Denver un touchdown en el segundo cuarto.

Marshall atrapó tres balones para 26 yardas. Moreno terminó con 80 yardas y aquel tremendo balón suelto. Los Broncos tuvieron el balón en su poder casi 16 minutos menos que los Cargadores.

"Éste tal vez haya sido el partido más frustrante que he jugado", dijo Marshall. "Lo encaré como si fuera un partido de playoffs".

Lo mismo hicieron los Cargadores, quienes de alguna manera cayeron ante los Broncos hace un mes en San Diego. Pero los "Bolts", quienes vienen hilando cinco victorias, no son el mismo equipo, mientras que los Broncos, invictos en septiembre y octubre, han perdido su magia.

"No podemos sentarnos a llorar", dijo Hill.
Llorar, no. Gritarse unos a otros, sí.

Al menos esta vez, los Broncos no están esperando hasta las últimas tres semanas de la temporada para mojarse los pantalones. Como pavos en Día de Acción de Gracias, los Broncos están cocinados.