Bogotá, Colombia.- En uno de los circuitos más importantes del mundo, el Internacional de Daytona, comienza el próximo domingo la temporada 2008 de la Serie Nascar, la más popular de este deporte en los Estados Unidos, en la que el piloto colombiano Juan Pablo Montoya espera superar lo hecho en su primera campaña.
La Daytona 500, competencia válida y que dará inicio a la Sprint Cup, la categoría más importante de la Nascar, está reconocida como una de las competencias más importantes y tradicionales en América y que este año, en su edición número 50, será presenciada por 168.000 personas en la tribunas.

Aparte de los veteranos en la categoría, como Jeff Gordon, catalogado como el Michael Schumacher de la Nascar, Jimmie Johnson, vencedor de la Sprint Cup en las últimas dos temporadas, el carismático Dale Earnhardt Jr. y el controvertido Tony Stewart, las máximas atracciones para este año son el colombiano Juan Pablo Montoya, el canadiense Jacques Villeneuve y el escocés Dario Franchitti.

Montoya, el Mejor Novato de la Sprint Cup en el 2007, tuvo un debut más que aceptable en su primera temporada, pues obtuvo dos triunfos.

El primero, el 4 de marzo de 2007 en el circuito de Ciudad de México, en el Autódromo de los Hermanos Rodríguez, prueba del Nationwide, la segunda categoría de la Nascar.

Después, el bogotano se convirtió en el primer piloto latinoamericano en obtener una victoria en la Sprint Cup, en el circuito mixto de Infineon Raceway en la Toyota/Save Mart 350, aunque su gran deuda y, seguramente, uno de sus principales objetivos será el de vencer en los óvalos.

"Es complicado decir que vamos a tener una gran carrera o que el equipo va a pelear los primeros lugares en Daytona. Esperamos tener una buena presentación y que todo salga bien, aunque algunas cosas que suceden durante las carreras están fuera de nuestras manos (...) todo eso hace parte de la emoción de estas competencias. Simplemente uno no sabe que va a ocurrir", afirmó Montoya.

El colombiano, que estuvo en los equipos Williams y McLaren de la Fórmula 1 que viene de ganar por segundo año consecutivo las 24 Horas de Daytona, se mostró emocionado de competir nuevamente en este circuito, en el ya compitió la temporada pasada y en el cual terminó en el puesto 20.

"Daytona 500 está en mi lista de las carreras más importantes. Siempre será de las más grandes. Hay quizás tres o cuatro carreras en el mundo en las que uno siempre quisiera estar y esta es una de ellas. Siempre he corrido bien bajo la presión que generan este tipo de pruebas y creo que puedo hacer que algo suceda aquí", concluyó el colombiano.

Pero la gran novedad del año en la Nascar es la llegada del ex campeón de la F1, el canadiense Jacques Villeneuve, que se incorporará a las filas del equipo Bill Davis Racing.

Villeneuve ganó el título de la máxima categoría del automovilismo en 1997, con el equipo Williams, y durante sus diez temporadas en la F1 ganó nueve carreras, subió 23 veces al podio y obtuvo 13 'pole positions'.

Además, el canadiense, hijo del legendario Gilles y de 36 años, también ganó el título del Champ Car y logró la victoria, al igual que el colombiano Montoya lo hizo en el 2000, de las 500 millas de Indianápolis en 1995.

Otro corredor importanteque se une a la Nascar es el escocés Franchitti, el actual vencedor de las 500 millas de Indianápolis y campeón de la Serie IndyCar, quien se unirá al equipo de Montoya, el Chip Ganassi Racing with Felix Sabates (CGRFS).

Antaño grandes rivales en la Serie CART estadounidense, ahora Frachitti y Montoya tendrán que unir esfuerzos para que su equipo vuelva a frecuentar el más alto escalón del podio.

Hasta la incorporación del colombiano, el CGRFS llevaba cinco temporadas sin ganar prueba alguna.

La llegada de pilotos como Villeneuve, Franchitti y Montoya, así como los continuos rumores del arribo de nuevos competidores internacionales de quilates demuestran que la Nascar sigue abriendo lentamente sus puertas a otros lugares del mundo.