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El presidente de Argentina, Néstor Kirchner, comenzó a despedirse hoy de su cargo con un discurso en el que resaltó el crecimiento económico logrado durante su gobierno y promovió a su esposa, Cristina Fernández, como su sucesora.
Buenos Aires.- Al encabezar la celebración por el 120 aniversario de la Unión Industrial Argentina, el jefe de Estado recordó que cuando asumió el Ejecutivo, en mayo de 2003, nadie le creyó la promesa de que no buscaría la reelección.

'Como ven, la disposición al cambio político e institucional profundo se demuestra en los hechos', dijo el gobernante a menos de dos meses de las elecciones generales del 28 de octubre.

'A punto de terminar mi mandato, me voy con una profunda felicidad, no sufrí siendo presidente, me siento agradecido de que los argentinos me hayan dado oportunidad de servirlos, no me sentí torturado, sino halagado', afirmó.

Kirchner ofreció una disculpa 'por las veces que me equivoqué, pero siempre fui auténtico, nunca traté de tener la convivencia fácil, siempre, en el acierto y en el error traté de decir lo que pensaba, por saber que es importante la pluralidad, pensar diferente'.

El gobernante añadió que, a pesar de las imperfecciones que pudo haber tenido su gestión, 'hay un gran futuro para Argentina, este año vamos a crecer a más del 8.0 por ciento'.

En caso de confirmarse la cifra, Kirchner entregará el gobierno el 10 de diciembre con el récord de haber logrado un cuatrienio consecutivo de crecimiento económico con un promedio anual de 8.5 por ciento, inédito en este país.

Entre aplausos de los industriales, el presidente reconoció que, con miras a las elecciones, hay varios dirigentes políticos que creen que pueden llevar adelante los cambios que el país necesita para fortalecerse.

'Pero creo que Argentina tiene una gran oportunidad por delante, que está en manos de una dirigente preparada, una gran mujer será la que va a promover la transformación de Argentina', dijo Kirchner en referencia a la primera dama y candidata oficialista.

La senadora Fernández fue postulada como candidata presidencial por el Frente para la Victoria, conformado por una fracción del gobernante Partido Justicialista y otros grupos sociales, y tiene una intención de voto de 50 por ciento.