El Universal
La escuela y la familia pueden ayudar a elevar considerablemente el IQ de un niño, además de la cultura donde vive y la interacción con los padres
La inteligencia es un tema delicado, y los académicos tienden a mantenerse lejos del asunto más controvertido de todos: las diferencias documentadas de coeficiente intelectual entre distintos grupos.

Richard Nisbett, un distinguido profesor de la Universidad de Michigan que por largo tiempo ha estudiado cómo afectan las culturas el pensamiento, interviene en este asunto con su nuevo libro "Inteligencia y cómo obtenerla".

Sostiene que si bien la genética evidentemente contribuye a determinar la inteligencia individual, el entorno es la razón de las diferencias entre los grupos.

La escuela y la familia pueden ayudar a elevar considerablemente el IQ de un niño, de un nivel que vaticina apenas graduarse de la preparatoria, a uno que augura una carrera profesional.

Aquí algunas de sus ideas:

P: ¿Cómo resumiría su mensaje?
R: La inteligencia es maleable y está bajo su control en un grado sustancial, aunque no totalmente.

P: ¿Entonces qué podemos hacer para que nuestros niños sean más inteligentes?
R: Hablar mucho: el hijo de padres profesionistas ha oído 30 millones de palabras para cuando cumple tres años. Para el hijo de padres de clase trabajadora, son 20 millones.

Y el hijo de un padre que se mantiene con dinero de programas sociales, 10 millones. Y la riqueza del vocabulario es completamente distinta: el niño de tres años de padres profesionistas utiliza un vocabulario más avanzado al hablar a sus padres que el de una madre que vive de la beneficencia al hablarle a sus hijos. Además de hablarle a los niños, está leerle a los niños.

Asimismo, en forma sorprendente algunas cosas que suceden antes del nacimiento resultan ser muy importantes.

Las madres que se ejercitan tienen niños más grandes con cerebros más grandes. Y parece que el amamantar puede aportar hasta seis puntos de IQ.

P: ¿Qué tal los adultos?
R: Hagan ejercicio. No se retiren. Júntense con gente inteligente. Quédense en la escuela. Pueden empezar a ejercitarse vigorosamente a los 60 años y reducir la probabilidad de Alzheimer en 50%. En países con edades de jubilación bajas, los IQ de las personas entre 50 y 65 años descienden más que en los países donde la edad de retiro es alta.

P: ¿Ha sido atacado por sus ideas?
R: No hasta ahora, y he dicho cosas que pensé que desatarían la ira de la gente.

P: ¿Cómo cuáles?
R: En el libro, aunque en forma muy amable, digo que los padres de clase trabajadora deben hacer algunas cosas en forma distinta. Y digo que los padres negros también deben hacer cosas de otra forma. No es nada que Barack Obama no esté diciendo, pero, después de todo, soy un hombre blanco. (Traducción: Gregorio Narváez).