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Cd. de México.- Sin importar su nivel de ingresos económicos, nueve de cada 10 mexicanos compran productos "pirata", dio a conocer el director general de la Cámara Americana de Comercio (AmCham) México, Larry Rubin.
En el seminario "Falsificación y piratería: Nuevos retos, nuevas estrategias", aclaró que la venta de artículos apócrifos no es un problema exclusivo de México, aunque el país ocupa el cuarto lugar en esta problemática, después de Rusia, China e Italia.

Por su parte, el director del Hemisferio Occidental de la AmCham, Mark Smith, dijo que este dato no es para señalar a México como un país negativo en este sentido.

"México no tiene el monopolio de la piratería, es un problema de comercio internacional y en Estados Unidos enfrentamos los mismos desafíos", comentó.

A su vez, el director del Programa de Antipiratería para México, Francisco Guerra, admitió que aunque hay gente que no tiene capacidad de consumo y otros no saben que compran piratería, la mayoría adquiere estos artículos en "un problema de degradación social, donde los gobiernos han sido incapaces de castigar a los delincuentes".

Expuso que la piratería, el contrabando, la pornografía no aUtorizada, el narcomenudeo y la venta de armas están vinculados a los mercados negros.

Esos "mercados negros", dijo, son los del Barrio Tepito, el de las Vías de San Luis Potosí, el de San Juan de Dios en Guadalajara, las Pulgas en Monterrey "y de muchos que conocen, no se necesita ser un gran investigador para saber dónde están los 165 grandes mercados negros desde donde se distribuyen los productos de la delincuencia".

Destacó el control que la delincuencia organizada tiene sobre miles de comerciantes informales y de locales establecidos. "Otro aspecto muy importante es la introducción de la mercancía, el almacenamiento y su distribución, y otro elemento son las fallas en aduanas, en las fronteras, y que permiten la introducción de mercancías".

Sin embargo, aclaró que la piratería no será resuelta encarcelando a la gente y desmantelando grupos delictivos, porque otros mercados negros los sustituirán.

Se requiere, dijo, coordinación entre municipios y autoridad federal, "sin que los municipios asuman una responsabilidad federal, sino que observen lo que sucede y dictamine la autoridad federal".