<strong>México, D. F. </strong>.- La escritora Elena Poniatowska y la maestra Ifigenia Martínez cuestionaron al Estado mexicano por la falta de justicia a 39 años de la masacre estudiantil de Tlatelolco.
Condenan Elena Poniatowska e Ifigenia Martínez al Estado
En una ceremonia en honor a los caídos en la Plaza de las Tres Culturas, Poniatowska se pronunció por mantener vivo el recuerdo de lo ocurrido el 2 de octubre de 1968, y "el hecho de que ningún mexicano se merece un mal gobierno, que hoy tenemos".

A su vez, Martínez convocó a no cejar en la lucha contra la desigualdad, la falta de empleos, por la salud y la educación. "Hay que ver hacia el futuro, con esta carga del pasado para corregir las cosas".

También en memoria de los caídos en esa masacre, pero en el Bosque de Chapultepec, Raúl Alvarez Garín reiteró la disposición de los sobrevivientes del movimiento estudiantil de 1968 a continuar la lucha con métodos pacíficos y democráticos contra las prácticas violentas aplicadas por los gobernantes contra sus pueblos.

Frente el monumento a Gandhi, manifestó que para la generación del 68 el 2 de octubre es una convocatoria eficaz "para luchar contra el olvido, para recuperar la memoria y hacer vigente el derecho a la verdad y el derecho de los pueblos a conocer su propia historia; su propio rostro".

En la Plaza de las Tres Culturas, acompañadas por integrantes del Comité 68 y dirigentes del PRD capitalino, las dos mujeres, figuras emblemáticas de la izquierda mexicana, destacaron su preocupación por la situación que se vive en el país.

Ifigenia Martínez señaló que a 39 años de distancia de aquellos sucesos, la inequidad sigue presente "y eso es algo que no podemos olvidar". Ahora, sostuvo, "somos muchos más -que entonces-, 105 millones de habitantes en un país cuya economía ha crecido, pero en forma muy desigual. Seguimos teniendo problemas de profunda miseria y de una desigualdad que resulta irritante".

No podemos permitir, insistió ante decenas de personas que participaron en la conmemoración, "que haya tantas inequidades sociales, de educación, de alimentación, de salud y de empleo insatisfechas, mientras una minoría se queda con la parte sustantiva del ingreso y del producto nacionales, y se pasea por todo el mundo, perteneciendo a una clase que no paga impuestos".

Por eso, agregó Martínez, requerimos mantenernos en la lucha por varios propósitos: para mejorar la calidad en nuestras escuelas, para contar una estructura social y política diferente, y para conseguir una relación democrática entre el Estado y la sociedad. "Tenemos mucho que hacer, compañeros, y esta ocasión nos da fuerzas para seguir adelante por el bien de nuestra nación y de nuestro pueblo".

A su vez, Elena Poniatowska subrayó: "sólo quiero decir que a 39 años no se ha

hecho justicia", pese a que "toda la gente que vivió aquí vio cómo caían los cuerpos (de los estudiantes) en esta Plaza de las Tres Culturas".

Poniatowska convocó a "tener memoria" para evitar situaciones como las de la anécdota que narró, de cuando le preguntaron a un niño en la escuela quién era Hitler, y él respondió, "como el inocente que era, que era un señor que hacía autopistas".

Cerró su discurso enalteciendo reuniones como la de ayer, porque reuniéndonos y recordando hechos como los ocurridos el 2 de octubre de 1968 ayudarán a que "salvemos a nuestro país", junto al "hecho de que ningún mexicano se merece el mal gobierno que hoy tenemos".

En nombre del Comité 68 y acompañado de sus integrantes, Jesús Martín del Campo rememoró los sucesos a partir de su experiencia personal. "Ser del Comité Nacional de Huelga significaba tener seis delitos, pero entre nosotros sólo hubo una unidad indisoluble ante las prácticas autoritarias del gobierno", apuntó. "En ese camino hemos logrado la verdad histórica, sólo falta que se aplique la justicia de la verdad legal, de la que tenemos acumulados gran cantidad de elementos", agregó, y señaló que la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado sólo fue creada como un "parapeto" para evadir la justicia.

Comentó que si bien algunos compañeros consideran que ya no tiene caso seguir insistiendo -él mismo estimó que la negativa de la Suprema Corte a revisar a fondo el caso del 68 obedece quizá a que muchos de los magistrados fueron promovidos en la época de Echeverría-, debe permanecer la lucha para exigir castigo a los responsables.

Adelantó que entregarán al Senado una lista de todas las fuerzas militares y policiacas que participaron en la operación del 2 de octubre y en la guerra sucia de 1971; testimonios y documentos oficiales; "un aspecto fundamental en honor a quienes murieron en el 68 y el 71, es el de exigir justicia".

Félix Hernández, también del Comité 68, lamentó que en estos días se rediten la violencia y la guerra sucia que "creíamos ya concluida; ejemplos hay muchos, y uno de ellos es la represión en Oaxaca", puntualizó.