La Jornada
En lo que significa otro revés al sindicato minero, la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje dictaminó que hoy y mañana se lleven a cabo "recuentos exprés" en secciones del gremio como Nacozari, Sonora; San Luis Potosí, Chihuahua y Coahuila, para determinar si seguirán lideradas por el grupo de Napoleón Gómez Urrutia o si le da la titularidad a un "sindicato blanco" auspiciado por Grupo México.
México, D.F.- La intención es quitárselas al gremio minero y dárselas a un "sindicato fantasma", por lo que incluso ya se prepararon grupos de choque para evitar que los trabajadores voten libremente, de ahí que se prevé que pueda haber una fuerte represión y violencia, planteó el secretario de asuntos políticos y sociales del sindicato, Carlos Pavón.

Denunció que el recuento lo pidió el consorcio y la JFCA lo ordenó de inmediato, sin embargo, hoy mismo arribarán a México comisiones de la United Steelworkers que estarán al pendiente para no permitir esta acción. En esta defensa también participará la Federación Internacional de Trabajadores de las Industrias Metalúrgicas, que denunciará ante la Organización Internacional del Trabajo la política que lleva a cabo la JFCA.

"Las autoridades laborales están actuando con impunidad, ya que permiten que bajo amenazas de despido e intimidación a los centros de trabajo, se obligue a los mineros a afiliarse a un sindicato blanco auspiciado por supuesto por Grupo México", dijo Pavón.

Agregó que no es casualidad que en estas secciones, todas pertenecientes a este consorcio, se esté forzando a los trabajadores a cambiarse al llamado "Sindicato Nacional de Trabajadores de la Exploración, Explotación y Beneficio de Minas de la República Mexicana", el cual es "fantasma", está ubicado en Monterrey, Nuevo León, y apenas hace unos meses tenía 100 afiliados.

Carlos Pavón hizo ver que los trabajadores ya pudieron verificar que se están preparando cuerpos policiacos municipales, estatales y hasta federales para supuestamente "vigilar los recuentos"; sin embargo, la tarea que en realidad tienen encomendada es la de impedir que los auténticos obreros voten libremente.