Houston, EU.- Ni la lesión de su estrella, el pívot chino Yao Ming, baja para el resto de temporada, ni la potencia de los equipos rivales, en esta ocasión, la de los Nuggets de Denver, han podido frenar la racha triunfal de los Rockets de Houston, que ya es de 15 victorias consecutivas.
"Es un gran equipo y estoy impresionado como compiten, pasan el balón y defienden", declaró el entrenador de los Nuggets, George Karl, después que su equipo perdiera por 103-89 en el Toyota Center de Houston. "Tienen varias opciones de ataque muy difíciles de frenar, y eso dice mucho en su favor y más cuando les falta un jugador como Yao Ming".

Karl reconoció que su equipo no pudo nunca superar el mejor juego de los Rockets y cuando estuvo acertado sus rivales respondieron de la misma manera.

"Una de las claves de su triunfo fue la gran defensa que Shane Battier hizo sobre Carmelo Anthony en el cuarto periodo, cuando le rompió toda la concentración y lo dejó con sólo un punto", explicó Karl. "Su defensa es muy buen, pero Battier marca la diferencia y demuestra que viene de un gran programa como es el de Duke".

Por su parte, Anthony, que se quedó con 19 puntos, 18 conseguidos en los tres primeros cuartos, reconoció que no había tenido su mejor noche, pero la derrota no fue sólo su responsabilidad.

"Hay que darle crédito a los Rockets que siempre acertaron con las canastas decisivas e importantes", destacó Anthony. "No hay ninguna duda de que los Rockets se han convertido en uno de los mejores equipos defensivos de la liga y pusieron todo su empeño por controlar mis acciones".

El base Allen Iverson reconoció que su equipo no había jugado un buen partido ni tampoco lo hizo a nivel individual y cuando eso sucede es muy difícil ganar, pero sus rivales no les regalaron nada para que las cosas fuesen diferentes.

El alero mexicano Eduardo Nájera, que salió como reserva para jugar 20 minutos, dijo que la ausencia de Ming había permitido a los Rockets jugar mucho más como equipo, pasar más el balón y tener a Rafer Alston con el gran director de sus acciones.

"Con McGrady como líder, buenos titulares a su lado y un banquillo que también les responde, será muy difícil ganar a los Rockets", destacó Nájera, que se fue con cinco puntos y seis rebotes.

Mientras, en el vestuario de los Rockets todos eran conscientes de la importancia no sólo del haber empatado la mejor marca de todos los tiempos en victorias consecutivas sino la manera como lo habían conseguido.

"Ha sido una gran labor de equipo y por lo tanto un triunfo muy importante para nosotros", declaró Rick Adelman, el entrenador de los Rockets. "Hicimos bien las cosas en el campo, controlamos el ritmo del partido y además ejecutamos una buena defensa".

Adelman tuvo palabras especiales para el trabajo que realizó el alero novato argentino Luis Scola, que fue el jugador que en la segunda parte rompió con sus penetraciones la defensa de los Nuggets.

"Conseguir 14 rebotes ante un rival como los Nuggets que tiene unos jugadores fuertes y atléticos sólo puede definirse como algo fenomenal", señaló Adelman. "Otros jugadores también mantuvieron un gran nivel durante todo el partido".

Scola, que logró su quinto doble-doble de la temporada con 18 puntos y 14 rebotes, la mejor marca como profesional, declaró a EFE que la victoria tenía doble valor porque la consiguieron ante un equipo que es rival directo en la conferencia Oeste.

"Ahora el equipo ya tiene la capacidad de ganar a rivales que están dentro del grupo que buscan la fase final", explicó Scola. "Si en la primera mitad de la liga no éramos capaces de lograrlo, ahora ya todo es diferente".

Scola reconoció que la ausencia de Ming le daba más opciones de tirar a canasta, pero que la clave en el ataque era aprovecharse de los espacios libres que dejaba McGrady cuando el equipo rival tenía que hacerle la doble defensa.

"Tenemos que aprovechar esa ventaja porque es difícil para la defensa rival marca a McGrady con el uno contra uno y si lo intentan, entonces les puede hacer más daño", valoró Scola. "Queremos seguir por el camino del triunfo y mejorando, sin preocuparnos las marcas".

McGrady dijo que el equipo no iba a estar obsesionado para el partido del miércoles ante los Pacers de Indiana y que les podía dejar con la mejor marca de todos los tiempos si lograban el decimosexto triunfo consecutivo.

"Lo que más nos motiva con esta racha es haberles demostrado a los expertos que se equivocaron acerca de todo lo que dijeron de nosotros", destacó McGrady. "Somos un grupo que creemos en nuestro juego y en todo lo positivo que podemos aportar en el campo".

Al margen del acierto ofensivo de los Rockets (39-20), que han ganado los seis últimos partidos con 10 o más puntos de ventaja, la clave para McGrady en los triunfos está siendo la gran defensa que el equipo realiza y especialmente el veterano pívot Dikembe Mutombo.

"Salir al campo para ocupar el puesto de Ming y jugar la gran defensa que está haciendo Dikembe (Mutombo), sencillamente es algo muy importante para nosotros porque nos da motivación al resto de los compañeros", agregó McGrady, que con 22 puntos, seis rebotes y seis asistencias fue el líder de los Rockets que siguen sin bajarse de la órbita ganadora.