El Universal
Londres.- Un equipo de científicos de la Universidad británica de Newcastle creó embriones humanos a partir de ADN de un hombre y dos mujeres.
Para los científicos que realizaron el experimento, esta nueva técnica podría ayudar a curar en el futuro enfermedades hereditarias, incluidos algunos tipos de epilepsia o distrofia muscular. Al mismo tiempo podría ayudar a evitar que las madres con defectos genéticos relacionados con ese tipo de enfermedades los transmitan a sus hijos.

La técnica desarrollada en Newcastle ayudará, según sus descubridores, a las mujeres que sufren enfermedades de los mitocondrios, órganos minúsculos que se encuentran en las células individuales y que generan la mayoría de la energía de las mismas. Los defectos en el ADN de los mitocondrios están en el origen de alrededor de una cincuentena de enfermedades, algunas de las cuales pueden resultar en distintas minusvalías e incluso resultar fatales.

Una de cada 6 mil 500 personas están afectadas por ese tipo de males como fallos hepáticos fulminantes, apoplejías, ceguera, minusvalías síquicas con epilepsia, distrofia muscular, diabetes y sordera.

Según el profesor Doug Turnbull, director del equipo de Newcastle, sería posible erradicar esas enfermedades mediante un "transplante de mitocondrios" como el que ellos mismos han efectuado en los embriones.

Los científicos experimentaron con 10 embriones muy anormales que habían sido declarados inservibles en tratamientos de fertilidad tradicionales. Sólo unas horas después de la fecundación, el núcleo, que contenía el ADN de la madre y el padre fue eliminado del embrión e implantado en un óvulo de una donante del que se había extraído todo el ADN -menos aquella parte de información genética que controla la producción de los mitocondrios.

Los embriones comenzaron a desarrollarse normalmente aunque fueron destruidos al cabo de seis días. Experimentos con ratones de laboratorio demostraron que las crías con los nuevos mitocondrios no son portadores de información genética capaz de definir los atributos humanos.

De esa forma, un bebé que naciese gracias a ese método tendría elementos genéticos de los tres progenitores: el ADN nuclear, que influye en el aspecto y características del individuo, sería de los dos padres "reales", y el ADN mitocondrial de la donante.

El equipo de Newcastle obtuvo permiso sólo para llevar a cabo los experimentos en el laboratorio, y ya hay algunos grupos pro vida como el llamado Comment on Reproductive Ethics que expresaron rechazo de ese tipo de experimentos que sólo sirven para crear "bebés de diseño".