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México.- Los índices de violencia han disminuido en las últimas dos décadas en América del Norte y Europa Occidental, mientras en América Latina, Africa y Europa del Este, aumentan, en gran medida relacionados con el crecimiento urbano.
De acuerdo con el "Reporte mundial de asentamientos humanos 2007", preparado por el programa de las Organización de las Naciones Unidas (ONU) dedicado al tema (UN-Hábitat), Washington DC reporta la tasa más alta de asesinatos en el mundo.

No obstante, América Latina, El Caribe y el Africa subsahariana son las regiones con más homicidios, según los datos del reporte que este año aborda el tema Mejorando la seguridad urbana.

Sao Paulo, Brasil; el Distrito Federal, México; y Caracas, Venezuela; en América Latina, concentran la mitad de los homicidios de sus respectivos países, mientras que la región en su conjunto concentra 80 por ciento de su población en las ciudades.

Mientras las tasas de homicidio más bajas de homicidio en el mundo se reportan en Japón, con 0.4 casos por cada 100 mil habitantes, la cifra más grande la tiene Jamaica, con 64 casos por cada 100 mil.

Conforme al estudio, América Latina todavía reporta tasas de homicidio de dos dígitos y Colombia, Jamaica, Guatemala y Venezuela, se encuentran entre las cifras más altas.

Sin embargo, a nivel de ciudades, Washington DC ocupa el primer sitio en homicidios en el mundo, debido a la disparidad económica, el empobrecimiento de gran número de personas y el gran acceso a las armas de fuego.

De hecho, en Estados Unidos en su conjunto, el mayor riesgo de homicidio lo ocupan las mujeres afroamericanas de entre 15 y 24 años, quienes tienen 12 veces más probabilidades de morir asesinadas que sus contrapartes blancas y el doble que los hombres latinos.

El reporte señala que 60 por ciento de los habitantes en países en desarrollo han sido víctimas de delitos en los últimos años e incluso en algunas partes de América Latina, la cifra llega a 70 por ciento.

En los últimos 20 años, el índice de robos en el mundo pasó de 40 a 60 por ciento y en Sudamérica la cifra es aún mayor.

Entre las soluciones planteadas para este problema, el UN-Hábitat sugiere a los gobiernos incrementar sus presupuestos en educación y asistencia social y revisar sus estructuras económicas, para atemperar el crecimiento de las urbes.