Karla Garza
Hasta en un 80%, en algunos casos, se han incrementado los precios del arroz en Coahuila. La escalada mundial en los precios de este producto básico, que ya alcanzó niveles históricos, continuará hasta 2010, según estima el Banco Mundial.
Además del fuerte impacto a la economía doméstica, el desbocado costo del arroz está afectando particularmente a los establecimientos de comida china y japonesa, los cuales lo importan de Asia, epicentro de la crisis mundial de granos.

El arroz tailandés que el restaurante Oishi Sushi Express usa como insumo en Saltillo, por ejemplo, pasó de 268 a 345 pesos el saco (25 kilos) la semana pasada. El arroz representa la mitad de los insumos de un establecimiento de este tipo, dice Gerardo Trujillo, propietario del lugar, quien prefiere reducir su margen de ganancias o buscar alianzas con otros restaurantes para comprar el producto en mayores cantidades, antes de aumentar los precios en su menú.

Tailandia, principal exportador mundial de arroz, está cultivando cosechas adicionales -que se levantarán en junio- para aliviar en parte el desabasto mundial y la especulación generada luego de que China aumentó sus precios mínimos de adquisición de arroz y trigo por segunda vez en lo que va del año. India limitó sus exportaciones de este cereal para asegurar el abasto interno, al igual que Vietnam, el segundo mayor exportador, factores que se han combinado con fenómenos climáticos y el auge de los biocombustibles para disparar los precios del cereal.

El arroz de sushi (japonés) que a los restaurantes locales como Nikkori y Wok se les provee por saco de 22 kilos, pasó de 297 a 327 pesos, refiere Everardo Reyna, ejecutivo de ventas de Kume Alimentos, una de las principales proveedoras regionales de estos restaurantes.

También las marcas norteamericanas de arroz han disparado sus precios, como es el caso de la utilizada por el restaurante de comida china Hong Kong, que hasta el año pasado adquirían a razón de 6 pesos por kilo y hoy les cuesta casi el doble.

Tampoco Hong Kong ha variado sus precios, pero ha debido modificar sus sistemas de compras debido a la carestía. "Antes hacíamos compras para todo el mes, ahora se hacen compras para 3 ó 4 días, dependiendo del flujo de gente", señala José Alberto, encargado del establecimiento, quien además está reconsiderando las opciones en el mercado, como el arroz coreano.

Sólo en el caso de que exista desabasto, la Secretaría de Economía considerará la medida del arancel cero a las importaciones de arroz, circunstancia con la que actualmente cuenta sólo el arroz procedente de Estados Unidos, Canadá y Uruguay.

La medida no es útil para los restauranteros de comida asiática, puesto que difícilmente podrían utilizar arroz norteamericano o uruguayo para hacer sushi, por ejemplo, pues "la textura es distinta, el arroz de sushi pasa por un proceso muy específico que lleva cierto tiempo, por eso absorbe más agua, y su textura te permite manipularlo sin batirlo y sí, para paladares conocedores el sabor es muy diferente, es un poco más dulce", comenta el sushero Jonathan D'Amico.