Londres, Inglaterra.- El inversor George Soros advirtió el martes que el mundo se encamina a un periodo de "gran inestabilidad", como consecuencia de la crisis hipotecaria de Estados Unidos, donde el debilitamiento económico será "más severo" de lo que cree la mayoría de expertos.
La "fase aguda de la crisis crediticia" puede haber pasado, pero la economía sólo está comenzando a sentir su impacto, destacó Soros en una entrevista con la BBC, en la que se mostró bastante pesimista sobre la situación económica en Estados Unidos y el resto del mundo.

El multimillonario inversionista de origen húngaro hizo hincapié en la entrevista que el debilitamiento de la economía en Estados Unidos será "más severo y prolongado" de lo que la mayoría espera, y que el "superboom" que empezó después de la Segunda Guerra Mundial podría haber llegado a su fin.

"En los últimos 60 años hemos tenido una situación muy estable, pero creo que estamos entrando a un periodo de mucha mayor inestabilidad, porque tenemos la amenaza de una recesión al mismo tiempo que la amenza de inflación", explicó Soros.

Según él, la "burbuja financiera" de los últimos 25 años podría también estar por terminar.

"Hay mucha más incertidumbre en los asuntos financieros de lo que admitimos", recalcó Soros, uno de los precursores de los fondos especulativos, que ha hecho millones de dólares apostando en los mercados internacionales.

Advirtió también que Gran Bretaña aún tienen por delante días difíciles, a consecuencia de la crisis de crédito en Estados Unidos.

Según él, el Reino Unido está en peores condiciones que Estados Unidos para afrontar la tormenta económica actual, debido a la importancia de su sector financiero y al fuerte alza de los precios de las viviendas.

También se mostró pesimista sobre la actuación de los bancos centrales, que dijo tienen parte de la culpa de la crisis crediticia, ya que en el pasado respaldaron al sector financiero cuando éste tuvo que hacer frente a dificultades por haber prestado más de la cuenta.

Soros dijo además que el que la prioridad de la mayoría de los principales bancos centrales sea el combate a la inflación no deja un gran espacio para que bajen las tasas de interés, que es lo que podría ayudar a la reactivación de las economías.