Los banqueros de la histórica entidad de Wall Street esperan ya el pago de suculentas bonificiones y los primeros críticos preguntan: ¿es que no aprendieron nada de la crisis?
Nueva York.- ¿Crisis? ¿Qué crisis? Goldman Sachs, el banco de inversiones más grande del mundo, ha vuelto a dar un golpe de efecto con beneficios millonarios inesperados en el segundo trimestre.

Con ganancias por 2.700 millones de dólares (1.900 millones de euros) en el segundo trimestre, Goldman Sachs alcanzó su mejor resultado desde su ejercicio récord en 2007. La cifra ascendió incluso a los 3.400 millones de dólares sin contar el reparto de dividendos, pagados, entre otras cosas, por las ayudas de capital del Estado.

Más de un experto se frotaba hoy los ojos en vista de los resultados. "Las cifras son casi demasiado buenas para ser reales", señaló por ejemplo un agente de Bolsa.

Los beneficios millonarios de Goldman alimentaron de inmediato el debate sobre si Wall Street ha olvidado ya cuáles son las lecciones de la crisis que empezó hace dos años. Esto hace surgir "interrogantes fundamentales", indicó el catedrático de Derecho Bancario Arthur Wilmarth, de la George Washington University. Los críticos advierten otra vez sobre pretensiones de ganancias excesivas y riesgos demasiado altos. Esos fenómenos, apuntan, son los causantes de "burbujas" de especulación y con ello de la amenaza de crisis económicas.

Hace sólo tres meses el director de Goldman, Lloyd Blankfein, había exigido aún una reforma de los salarios pagados a altos directivos, y había calificado asimismo prácticas anteriores como "egoístas" y demasiado "ávidas". Ahora, el banco prevé destinar ya más de 11.000 millones de dólares a las primas para sus 29.400 empleados sólo en la primera mitad del año.

¿Significa eso que todo el sector financiero estadounidense está a punto de volver a su edad dorada? Para nada, ya que Goldman es un caso extraordinario.

Aunque se estima que varias entidades norteamericanas registrarán mejores resultados en los próximos días, la "mina de oro" o "Goldmine Sachs", como se conoce al banco en Wall Street, es un ejemplo inalcanzable para los demás.

Algunos expertos advierten por ello que el sector no ha salido de forma definitiva de la crisis, pese a los primeros indicios de una recuperación. También Blankfein indica que que los mercados siguen siendo vulnerables.

Muchos inversores esperan por ello con interés los resultados de J.P. Morgan Chase, que serán presentados el jueves, así como los de Citigroup y del Bank of America, previstos para el viernes. La receta del éxito de Blankfein, en esencia, consiste en que su banco vio venir el colapso antes que otras entidades. Gracias a un fuerte volumen de negocios, Goldman está ahora mucho mejor parado que sus competidores, fuertemente castigados por el lastre de sus pérdidas.

Durante la crisis, Goldman registró sólo durante un trimestre números rojos. En el mismo periodo del año pasado, el banco arrojó beneficios por 2.000 millones de dólares. Desde enero, las acciones de Goldman han ganado un 75 por ciento de su valor.

La institución financiera ha sacado provecho incluso de la crisis. Muchas compañías acuden a los bancos de inversiones en busca de capital, algo que ha alimentado especialmente la caja de Goldman. La revista estadounidense "Newsweek" calificó al banco como el "único aserradero que ha permanecido seco en medio del diluvio del siglo", que se llena además ahora los bolsillos.

El banco inversor fundado hace unos 140 años por un inmigrante alemán puede ahora esperar con calma a la evolución del mercado, señalan los expertos. "Siempre dijimos que nuestro modelo de negocios es el mejor", destaca también el director financiero de Goldman, David Viniar.

Como suele ocurrir, el banco despierta ahora la admiración de los demás, aunque también la envidia. Controvertidas son ahora las ventas millonarias de acciones por parte de Goldman, mientras recibía al mismo tiempo ayudas del Estado por unos 10.000 millones de dólares. Según datos difundidos por el diario "The Financial Times", la cúpula de Goldman vendió título por unos 700 millones de dólares. Por otro lado, el banco ha reembolsado al gobierno ya las inyecciones de capital, además de 426 millones de dólares por concepto de dividendos en el trimestre anterior.

El comercio informático de gran velocidad es considerado también otro de los secretos del éxito de Goldman. Tres cuartas partes del negocio de acciones en Estados Unidos fue realizado por programas y software altamente sofisticados, según los datos más recientes. Eso hace incluso más peliagudo el hecho de que un empleado de Goldman robase ahora una de esas fórmulas informáticas, según las investigaciones. Aunque, por otro lado, pudo ser hallado finalmente con las manos en la masa.