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Las imágenes de la gloria de Brown evocaron de nuevo a la víspera de los Grammy de 2009, cuando golpeó a su entonces novia Rihanna.
Nueva York.- El cálido recibimiento a Chris Brown en los Grammy tres años después de su ataque a Rihanna generó la ira de los espectadores, quienes dicen que el controvertido cantante de R&B no debió haber recibido tal atención.

Brown apareció en primer plano tres veces en la noche de los Grammy. Ganó el premio al mejor álbum R&B por "F.A.M.E.", interpretó un sencillo de su próximo álbum "Turn Up the Music" y abrió un homenaje de baile al creador de "Soul Train" Don Cornelius.

Las imágenes de la gloria de Brown en los Grammy fueron desconcertantes ya que, literalmente, evocaron de nuevo la escena del crimen. La víspera de los Grammy de 2009, Brown golpeó a su entonces novia Rihanna, acción por la que posteriormente se declaró culpable del cargo de agresión y fue sentenciado a cinco años de libertad condicional y seis meses de trabajo comunitario.

Desde entonces Brown ha tratado de reparar los daños a su imagen. Asistió a asesorías contra la violencia doméstica y recuperó la popularidad con su exitoso disco "F.A.M.E. (Forgiving All My Enemies)" (Perdonando a todos mis enemigos).

El año pasado le redujeron su orden de restricción, la cual protege a Rihanna. La orden anterior requería que Brown se mantuviera a cuando menos 45 metros (50 yardas) de distancia de Rihanna, quien tiene ahora 23 años, pero la restricción fue reducida a nueve metros (10 yardas) si se encontraban en alguna presentación o acto relacionado con la música.

Rihanna también cantó el domingo, pero los dos no estuvieron al mismo tiempo en el escenario.

Twitter estaba lleno el domingo de preguntas sobre el papel protagónico de Brown en la premiación. Muchos críticos se quejaron por la decisión de los Grammy de celebrar a Brown y apoyar su regreso.Sasha Frere-Jones, crítica de música de la revista New Yorker, calificó el regreso de Brown como una de las "decisiones más extrañas de la historia de los Grammy" , y mencionó al cantante de R&B Drake como el astro en el género que se merecía más reconocimiento.

En un editorial, Valerie Strauss del Washington Post dijo que, aunque la gente se merece recibir segundas oportunidades, "eso no significa que se merecen la oportunidad de contonearse en el escenario de los Grammy unos años después de ser sentenciados por un ataque grave".

Jeffrey Goldberg de The Atlantic escribió en Twitter: "No espero que los Grammy sean un ejemplo de moral, pero ¿en serio las palabras 'ataque grave' no significan nada?".