Antonio Ruiz / Juan Demetrio Cisneros
Los diputados locales del PAN de los congresos estatales de Coahuila y Nuevo León deberían firmar acuerdos para exigir a los Alcaldes de Torreón y Monterrey, José Angel Pérez Hernández y Adalberto Madero, respectivamente, que frenen la violencia que se registra en sus comunidades.
"Pero no para que la tranquilidad prevalezca en los encuentros de futbol soccer que se desarrollarán en el transcurso de esta semana", demandó el legislador Alfio Vega de Peña.

El diputado del PRI consideró que los legisladores panistas deben preocuparse porque las autoridades federales, estatales y municipales proporcionen a los ciudadanos una mayor seguridad.

"Y en segundo término promover la práctica del deporte entre la población", expresó el legislador.

La fiebre futbolera que genera la pasión de dos equipos norteños es un tema que le compete a Brisio Carter y a la Comisión de Arbitraje de la Federación Mexicana de fútbol, más que a los legisladores panistas de Coahuila y Nuevo León, que con su postura trivializan la agenda legislativa.

Hay temas parlamentarios más trascendentes que el futbol que implican la relación de los dos Congresos, como el hecho de que se ha estado exigiendo la desburocratización del proyecto de construcción de la nueva autopista que conectará a Monterrey con Saltillo, tema que no ha recibido apoyo por parte de los diputados del vecino estado.

Horacio del Bosque Dávila, presidente de la Junta de Gobierno del Congreso local, afirmó que los legisladores panistas de ambos estados, deben "subir la mira" en los temas parlamentarios y no andar promoviendo puntos de acuerdo para exhortar a la Federación Mexicana de Futbol a que tenga cuidado con el arbitraje y no se marque un penal en forma errónea.

"Respeto el derecho y la libertad de los legisladores de abocarse a lo que consideren de su interés, pero los ciudadanos esperan más de las legislaturas en temas no de coyuntura, sino de trascendencia", recalcó el líder del Congreso.

Respecto de si este tipo de posturas devalúan la imagen de los diputados, manifestó que no considera eso, pero sí se frivoliza la acción parlamentaria, pues la parece inocuo, intrascendente y trivial que la función de los legisladores esté pendiente de asuntos de esa naturaleza.