Redacción
Saltillo, Coah.- Urgido de adecuaciones viales o al menos auxilio por parte de Policía y Tránsito, el cruce de los bulevares Humberto Cid González y "Oscar Vélez está convertido en un peligro constante y los accidentes están a la orden del día.
A toda hora no faltan los derrapes, frenadas intempestivas e insultos, debido a que no hay semáforos y los vehIculos suelen tomar velocidades altas.

La visita del reportero a esa interseccián de la colonia 26 de Marzo transcurrió entre la observación y la pregunta sobre quiénes corren más peligro: los automovilistas o los peatones.

La odisea de los primeros comienza al circular por el bulevar Oscar Vélez y tratar de incorporarse al Cid González, pues por múltiples frentes corre el peligro.

Al no tener oportunidad de escudriñar con claridad el camino, los autos terminan en medio de los dos carriles centrales, exponiéndose a un "fuego cruzado", pues por ambos sentidos de la vía corren el riesgo de ser atropellados.

Por eso el concierto de claxons no tarda en aparecer, mientras que el atrapado sólo espera algún resquicio que lo ayude a salir de esa situación.

Si de los peatones se habla, también ellos la pasan mal, pues ante la falta de semáforos, cientos de alumnos de la Secundaria 6 y del CEBTIS 97 deben ser muy ágiles para no ser alcanzados por los vehículos.

De ellos principalmente llegaron las quejas, pues generaciones van y vienen y el problema sigue sin ser resuelto.

"No, pues está difícil que los pongan (semáforos). Esa bronca ya tiene mucho, yo creo que esperan a que alguien se muera para que hagan algo", dijo Víctor, estudiante de la mencionada secundaria.

Sus compañeros coincidieron en que es necesario que se modernice ese crucero y, de paso, recordaron un accidente ocurrido hace un mes, cuando un carro guindo atropelló a un estudiante.

En calles cercanas que cruzan el bulevar Cid González ocurren situaciones similares, aunque no tan graves. Por eso los entrevistados enviaron un mensaje a las autoridades para evitar más peligros.

"Yo pediría de perdido un policía que vigile la zona para que los carros no pasen tan recio. Son muchos muchachos los que pasan a la escuela y Dios quiera que no los vayan a atropellar", dijo Everardo Rodríguez, habitante del sector.

Cerca de una hora duró la visita y en ese lapso ningún agente se apersonó en la zona. Mientras tanto, entre la entrada de los estudiantes y las prisas de los automovilistas, el caos se incrementaba a cada instante.

Parecía que la Policía escuchó telepáticamente los ruegos de los ciudadanos de la 26 de Marzo, pues se aproximó una patrulla. Sin embargo, el gozo se convirtió en decepción.

El vehículo dobló por Oscar Vélez y se perdió en el horizonte, mientras un motociclista por poco caía al sentir la amenaza de un camión repartidor de alimentos, cuyo conductor al parecer no vio al otro y a punto estuvo de chocarlo.

Por suerte el de la moto corrigió el rumbo y evitó su propia tragedia, pero gran parte de esos problemas se resolverían si existieran los verdes y los rojos poniendo orden en el tránsito.