El Universal
Dos tarjetas rojas, pero sobre todo 15 amarillas en lo que va del Clausura 2009, más las suspensiones que había previo al partido de Concacaf ante Pumas han hecho que Carlos Bonet pida atención en la disciplina dentro de La Máquina
Dos tarjetas rojas, pero sobre todo 15 amarillas en lo que va del Clausura 2009, más las suspensiones que había previo al partido de Concacaf ante Pumas han hecho que Carlos Bonet pida atención en la disciplina dentro de un conjunto que a la larga puede ver mermadas sus posibilidades de cumplir con sus objetivos ante la imposibilidad de formar un equipo competitivo.

El paraguayo ha sido claro, "nos hemos visto un poco disminuidos, porque muchos compañeros siguen recuperándose de lesiones y por ahí, otros, han sido suspendidos".

Y para muestra, ver la alineación que Galindo tuvo que formar ante Pumas, "el equipo se vio un poco corto y eso pudo ser una desventaja, pero hay que ir llevando la situación, estamos en la pelea en los dos torneos y no hay vuelta de hoja, por eso debemos ser más cuidadosos con las suspensiones, evitarlas al máximo".

Para ello no hay más que "estar concentrados y pendientes de no cometer faltas innecesarias, que puedan costar una tarjeta amarilla absurda".

Hasta el momento, Cristian Riveros es uno de los hombres más amonestados en el torneo con cinco tarjetas, mismas que el sábado le impedirán alinear ante el Atlante.