El Universal
Militares toman casas cateadas, cierran calles e instalan casas de campaña. La situación genera mucho temor entre los residentes
Reynosa, Tams.- En completa incertidumbre y con marcado temor habitan desde hace un mes familias de las colonias Lucio Blanco y San Rafael de Matamoros, luego de que el Ejército Mexicano instalará de manera sorpresiva cuarteles "ambulantes" en casas que han sido cateadas.

En la colonia San Rafael, la milicia mexicana tomó por asalto tres casas ubicadas en las calles Eugenio López y Albino Hernández, allí instalaron su cuartel y cerraron la vialidad a la circulación con llantas y conos rojos.

Tienen instalados en los domicilios asegurados, casas de campaña, en el patio estacionados los vehículos que utilizan para la lucha contra el crimen organizado, y a decir de uno de los altos mandos que se negó a identificarse, habilitaron su cuartel ya que las instalaciones de la Octava Zona Militar no tiene espacio para darles albergue a los nuevos elementos que llegan a esta ciudad fronteriza.

José José Ramírez residente del sector, afirmó que los soldados ya tienen más de tres semanas con su campamento militar, situación que ha generado mucho temor entre los residentes ya que por la tarde-noche aplican de manera prepotente y hasta grosera revisiones exhaustivas a todo el que pasa por el lugar.

 "Además apagan las luces de la calle y prohíben a los vecinos encender los focos de sus patios, y todos los que llegamos del trabajo y que vivimos en esta calle nos revisan de pies a cabeza".

Los encargados de un autolavado y supermercado ubicado en la esquina de la calle Eugenio López y Albino Hernández, denunciaron que sus ventas han disminuido hasta en un 80% ya que los militares revisan todo el que llega a dicho comercio.

Otro problema similar se vive en la colonia Lucio Blanco, donde la milicia desde hace un mes instaló su base  y cerró las calles Cerro de las Campanas y Cerro del Perote.

De igual forma, los residentes exigen que los militares se regresen a su base.

Una señora quien sólo dijo llamarse Rebeca, afirmó que ya han solicitado ayuda al Alcalde de Matamoros, Erick Silva Santos, pero el edil ni se ha tomado la molestia de atender sus reclamos.

"Estamos con el Jesús en la boca, la plaza esta sola, los niños no pueden ni salir a jugar, y no sabemos que va a pasar ahora que regresen las clases ya que la escuela y el kínder están a una cuadra de esta disque base militar", dijo la señora mientras cuidaba a su hija que se paseaba en bicicleta siempre bajo la mirada de los militares que reguardan el lugar desde las barricadas construidas con llantas y costales de tierra.