Pekín, China.- Cuatro días después del fuerte terremoto que sacudió a China, hoy fueron rescatadas 17 personas con vida de entre los escombros de un edificio oficial de la ciudad de Beichuan.
Los equipos de rescate seguían buscando entre los restos del edificio del gobierno regional a más supervivientes, informó la agencia oficial china Xinhua.

Hasta el momento, no está claro cómo pudieron resistir tanto tiempo los rescatados. En Beichuan quedaron sepultadas miles de personas.

En total, el sismo de 7,9 grados de magnitud dejó en China un saldo de presumiblemente más de 50.000 muertos y más de cinco millones de personas sin techo. Hasta ahora, están confirmados 22.000 muertos en la provincia más afectada, la de Sichuan.

Según informó hoy el gobierno chino, en Sichuan y las provincias vecinas hay además unos 169.000 heridos por el temblor.

Según una declaración emitida hoy en Ginebra, expertos de la ONU dicen que demasiadas personas están muriendo a causa de las construcciones deficientes en las zonas de alto riesgo.

"Sabemos cómo hacer construcciones más resistentes a los temblores, pero este conocimiento aún no está bien extendido entre los que hacen cumplir los códigos de construcción de casas, escuelas y hospitales", dijo Sálvano Briceño, director de la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres de la ONU (EIRD).

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en Ginebra señaló que 12 millones de niños vivían en la región afectada por el terremoto, dos millones de ellos en las áreas más afectadas.

"Muchas familias perdieron a su único hijo", dijo la portavoz Véronique Taveau. Al parecer, más de 2.000 niños quedaron sepultados en al menos cuatro de las escuelas de Sichuan ubicadas cerca del epicentro del temblor.

En tanto, la Cruz Roja china pidió hoy ayuda internacional. Según Xinhua, la solicitud de asistencia financiera por 12,2 millones de euros (18,8 millones de dólares) fue transmitida a la Cruz Roja Internacional en Ginebra.

Con el dinero, en los próximos 12 meses se podrán comprar alimentos, agua potable, ropa y carpas así como aparatos de telecomunicación.

Por su parte, Comisión Europea se comprometió a brindar ayudas por dos millones de euros (unos 3,1 millones de dólares) para las víctimas del sismo, según indicó hoy Louis Michel, comisario de la Unión Europea responsable de ayuda humanitaria.

Además, Alemania triplicará su ayuda financiera a las víctimas del sismo. Después de que el ministro del Exterior, Frank-Walter Steinmeier, asegurara la suma de 500.000 euros hace pocos días, el gabinete la aumentó ahora a 1,5 millones de euros (2,3 millones de dólares). La suma será entregada de forma simbólica en el concierto a beneficio que realizarán el sábado músicos chinos y alemanes en Chongqing.

A cuatro días del terremoto y con un clima húmedo y cálido, crece, mientras tanto, el peligro de epidemias. El gobierno advirtió que los cadáveres deben ser enterrados rápidamente lejos de fuentes de agua o zonas habitadas.

Los miles de cooperantes que trabajan en la localidad de Hanwang, cerca de la ciudad de Deyang, donde hasta ahora hay confirmados 6.700 muertos, trabajan con barbijo.

Sin perros rastreadores, siguen buscando entre los escombros. En Hanwang, se derrumbaron bloques enteros de viviendas. Algunas construcciones siguen en pie, pero están vacías "como una ciudad fantasma", según un testigo ocular.

En la provincia de Sichuan, se estimaba que hoy había aún 10.000 personas sepultadas, cuyas posibilidades de supervivencia son cada vez menores.

Las tareas de rescate se encuentran en una "fase crucial", afirmó el presidente chino, Hu Jintao, durante su visita a la provincia de Sichuan.
Según Hu, las tareas de rescate se están llevando a cabo de forma "enérgica, ordenada y eficaz", pero reconoció que los equipos de rescate se enfrentan a un "desafío dantesco".

El primer ministro chino, Wen Jiabao, lleva desde el lunes en Sichuan supervisando las labores de rescate. Nunca desde la fundación del Estado en 1949 un terremoto fue tan destructivo, dijo el jefe de gobierno.

Otro peligro inminente puede provenir de los daños causados en los más de 500 diques de la zona afectada. En el caso de romperse, podrían inundarse amplias zonas rurales.

El gobierno chino dispuso una ayuda inmediata de 53 millones de yuanes (unos cinco millones de euros o 7,7 millones de dólares). Con ese dinero, se repararán las instalaciones destruidas para el control de las reservas de agua y la observación climatológica.

Por miedo a las réplicas y al peligro de derrumbe, la gente sigue viviendo en la calle y duerme sobre lonas. Los equipos de rescate levantaron hospitales de campaña para atender a los heridos. La réplica más fuerte registrada hasta ahora tuvo lugar hoy y fue de 5,9 grados.

Por primera vez en la historia de China también trabajan en la región afectada equipos de rescate extranjeros. Los primeros en llegar fueron expertos japoneses. China aceptó otras ofertas de Corea del Sur, Singapur, Taiwan y Rusia. Naciones Unidas también ofreció su ayuda al país.