LA JORNADA
México, D.F. .- La dependencia de México para satisfacer la demanda de alimentos elevó el costo de importarlos a 5 mil 44.9 millones de dólares en el primer trimestre de este año, una cantidad superior en mil 205.6 millones de dólares a la requerida en igual lapso de 2007, lo que significó un incremento de 31.4 por ciento, según cifras oficiales.
En el mismo periodo, el ingreso de divisas al país por remesas familiares mostró la mayor contracción en al menos una década -dado que los registros se llevan desde 1997- al ubicarse en 5 mil 350 millones de dólares, casi lo que se gasta por importar alimentos, un monto inferior en 2.9 por ciento al reportado en el primer trimestre de 2007, informó el Banco de México.

Ambos factores contribuyeron a que la cuenta corriente de la balanza de pagos -que mide la diferencia entre el ingreso y salida de divisas por comercio exterior, turismo y operaciones de deuda- registrara en el primer trimestre de este año un déficit de mil 485 millones de dólares, que equivalen a 0.6 por ciento del producto interno bruto (PIB).

Entre las causas del deterioro el banco central citó una alza en las importaciones de alimentos. El periodo de referencia se caracterizó por incrementos "importantes que registraron los precios medios de un conjunto de productos primarios que adquiere el país en el exterior, particularmente bienes de origen agropecuarios y alimentos seleccionados".

Es la expresión local del aumento en el precio de los alimentos que afecta a buena parte del mundo.

Mientras más sale dinero del país para comprar comida, menos divisas están ingresando por el lado de quienes -en buena medida productores del campo- se fueron a Estados Unidos a buscar trabajo. El reporte del banco central difundido este viernes indicó que en el primer trimestre las remesas familiares sumaron 5 mil 350 millones de dólares, una disminución de 2.9 por ciento respecto del periodo comparable de 2007. En el primer trimestre de 2007, el ingreso de remesas crecía a una tasa anual de 3 por ciento y, en el mismo periodo de 2006, a un ritmo de 29.13 por ciento, de acuerdo con la información divulgada por el Banco de México.

La institución mencionó que la caída en el ingreso de remesas tiene entre sus causas la desaceleración de la actividad económica en Estados Unidos, especialmente en la industria de la construcción, que ocupa a 22 de cada 100 migrantes mexicanos en aquel país. Otra razón es el aumento en la dificultad que tienen los mexicanos para ir a Estados Unidos ante una mayor vigilancia en la frontera común, añadió.

El precio de la dependencia

Destaca también del informe el efecto, ya medible, del incremento en el precio de los alimentos en un país que, como México, depende ahora del exterior para satisfacer la demanda de comida.

Las importaciones totales sumaron en el primer trimestre 71 mil 758 millones de dólares, 14.4 por ciento más que un año antes. En específico las de bienes de consumo crecieron a una tasa de 22 por ciento.

Sin embargo, el comunicado del Banco de México llama la atención sobre el incremento en el valor de las compras al exterior de alimentos, que refleja el alza de precio y no necesariamente un mayor volumen de productos.

Información complementaria del Instituto Nacional de Estadística, Geografía eInformática (INEGI) da cuenta de que el valor de las importaciones de productos alimenticios en el primer trimestre de 2008 fue de 5 mil 44.9 millones de dólares. Esta es una cantidad mayor en mil 205 millones de dólares a la del mismo periodo de 2007, lo que significó un crecimiento anual de 31.4 por ciento.

El mayor rubro está representado por la importación de cereales. Según el INEGI, en el primer trimestre del año salieron del país mil 185 millones de dólares para la compra de este tipo de alimentos, 511.8 millones de dólares más que en el mismo periodo de 2007, un incremento de 76 por ciento.

En particular, destaca el INEGI, se pagaron al exterior 414 millones de dólares por la importación de trigo, cantidad 178 por ciento mayor que en el primer trimestre de 2007; por las importaciones de maíz se erogaron 609.5 millones de dólares, 75 por ciento más que un año antes; y por las de arroz 103.1 millones de dólares, un incremento anual de 71 por ciento, por citar los tres principales cereales.

Mientras, entre enero y marzo pasado el costo de las importaciones de carnes y "despojos comestibles", como clasifica el INEGI, sumó 730.8 millones de dólares, 14.1 por ciento más que en el mismo periodo de 2007.

Las compras al exterior de carne de bovino fresca o refrigerada tuvieron un costo de 270.9 millones de dólares, un aumento anual de 15 por ciento; las de carne de bovino congelada fueron de 14.7 millones de dólares, un alza anual de 37 por ciento; las de carne de cerdo ascendieron a 131.1 millones de dólares, que implicaron un aumento de 9 por ciento. También se realizaron importaciones, bajo el rubro genérico de alimentos, de "despojos animales, excepto aves de corral", por un monto de 92.7 millones de dólares, cantidad mayor en 12 por ciento a la del primer trimestre de 2007. En tanto, las compras externas de "carnes y despojos de aves de corral" significaron una erogación de 178.6 millones de dólares, 18.7 por ciento más en igual periodo.

En cuanto a las importaciones de pescados, crustáceos y moluscos, sumaron 126.6 millones de dólares en el primer trimestre de este año, cantidad superior en 33 por ciento a las realizadas en el primer trimestre de 2007.

Leche, huevo y miel, alza de 32.3%

Los datos del INEGI informan que en el primer trimestre de 2008 el país realizó importaciones de leche, lácteos, huevo y miel por un monto conjunto de 403.9 millones de dólares, cantidad superior en 98.6 millones de dólares al pagado en el mismo periodo de 2007, un incremento de 32.3 por ciento.

Por la compra de leche concentrada y leche fermentada en el exterior se pagaron entre enero y marzo pasados 213.4 millones de dólares, cantidad superior en 101.3 millones de dólares a la erogada en igual periodo de 2007, variación que significa un alza de 90 por ciento.

Otro rubor en que aumentó el costo de las importaciones fue el de café, te y especias, que requirió un pago al exterior de 42.5 millones de dólares, cantidad superior en 55 por ciento, a la del mismo periodo de 2007.