Maradona quiere festejar con un triunfo ante Grecia el aniversario del partido ante Inglaterra en el Mundial de 1986, en el que hizo historia por su gol con la mano y, sobre todo, por un golazo<br>Foto: Vanguardia/Especial
Notimex
Maradona quiere festejar con un triunfo ante Grecia el aniversario del partido ante Inglaterra en el Mundial de 1986, en el que hizo historia por su gol con la mano y, sobre todo, por un golazo
Diego Armando Maradona buscará festejar con una victoria sobre Grecia el aniversario 24 del día que lo catapultó a la inmortalidad cuando en una actuación sui géneris, por lo controvertida y brillante, dio la voz definitiva de ataque para que Argentina ganara el Mundial de 1986.

Ante los griegos, de los que guarda el último antecedente positivo de su carrera como mundialista, Maradona buscará 24 años después, ahora desde la banca, un triunfo que impulse a la selección argentina a avanzar hacia la meta que ese país no logra precisamente desde 1986: la Copa del Mundo.

Aquel 22 de junio de 1986, Maradona saltó a la cancha del estadio Azteca en la Ciudad de México para enfrentar en la etapa de cuartos de final a Inglaterra con el antecedente aún reciente del conflicto bélico de las Islas Malvinas en 1982.

Con ese escenario y los enfrentamientos en las tribunas entre las barras bravas argentinas y los hooligans ingleses, Maradona enfiló a su selección al triunfo al minuto 51 del partido.

Maradona buscó el balón en un despeje del defensa inglés Steve Hodge y saltó por los aires para 'comerle el mandado' al portero Peter Shilton y con la mano, burlando la mirada del árbitro tunecino Ali Benaceur y la de su abanderado, metió la pelota en la meta simulando un cabezazo.

Minutos después, el 'Pelusa' dio el remache al bordar desde el propio terreno argentino un poema técnico, al surcar el campo y burlar a la mayor parte del equipo inglés, incluido Shilton, para anotar el considerado hasta ahora gol más bello en las Copas del Mundo.

Fue sin duda, el de ese domingo 22 de junio de 1986, el parteaguas en la carrera de Maradona, que al término del partido dijo sobre su picardía de esa tarde una frase que permanecería por siempre: 'fue la mano de Dios', quizá para deslindarse y darle un toque divino a su ilícita, pero sensacional 'travesura'.

A partir de entonces, al poner a Argentina en las semifinales, Maradona llevó la voz cantante de su selección a la que condujo a la final tras anotar los dos goles con los que la nación sudamericana derrotó 2- 0 a Bélgica.

Luego, en la final del 29 de junio, dio el pase para que Jorge Burruchaga anotara el 3-2 sobre Alemania y así la 'Albiceleste' ganara por segunda vez la Copa del Mundo, que ahora quiere volver a lograr para su nación desde la posición de director técnico.

Hoy, sí concreta el paso perfecto de la selección que ahora dirige en la primera fase de este Mundial, estará celebrando el 24 aniversario de aquella controvertida, pero sobre todo memorable fecha en la que dio el 'do de pecho', para dejar de ser un mortal e inscribir su nombre en la lista de los más grandes de la historia.

Ante Grecia, equipo al que le anotó su último gol como mundialista en el Mundial de Estados Unidos 1994, será una buena oportunidad de comenzar de nuevo, ahora como técnico, el camino que en 1986 lo llevó a la posteridad.