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quel domingo 29 de junio, Maradona encabezó en la cancha del estadio Azteca de la Ciudad de México, el trabajo de su entonces técnico, Carlos Salvador Bilardo, para llevar al once argentino a su segunda Copa del Mundo.
Pretoria, Sudáfrica.- El Mundial de México en 1986, cumple este día 24 años de haberse consumado con un legado que, en lo histórico, lo sitúa, junto con el de 1970 en ese mismo país, como el que lanzó a la posteridad a quienes sin duda son percibidos como los más grandes futbolistas de cualquier época: Edson Arantes `Pele` y Maradona.

Aquel domingo 29 de junio, Maradona encabezó en la cancha del estadio Azteca de la Ciudad de México, el trabajo de su entonces técnico, Carlos Salvador Bilardo, para llevar al once argentino a su segunda Copa del Mundo, en un partido por demás emotivo ante Alemania, que finalmente ganaron 3-2.

Goles de José Luis Brown, Jorge Valdano y Jorge Burruchaga, a pase de Maradona, permitieron a los argentinos conquistar un torneo por demás emotivo y que fue el último jugado, desde entonces en una nación Latinoamericana y de habla hispana.

La organización del evento tuvo un mérito por demás digno de reconocerse por haberse concretado, sin problemas, en un tiempo record en la época moderna, luego de aceptar el reto tras la renuncia de Colombia a llevarlo al cabo por decisión de su entonces presidente, Belisario Betancourt.

Aunado a ello, estuvo el estado de emergencia en el que se encontraba el país, luego de que meses antes, el 19 de septiembre del año, previo al inicio del torneo (31 de mayo), la Ciudad de México, sede principal de la competencia, fue sacudida por un sismo de 8.1 grados Richter, que causó el principal desastre de su historia.

Fue un reto, un desafío, para el gobierno, autoridades futbolísticas y sociedad mexicana que supieron enfrentar y salir con banderas desplegadas del escenario apurado en tiempo y de súbito desastre.

Además de la Ciudad de México, figuraron como sedes de esa Copa Mundial, las ciudades de Toluca, en el Estado de México, Querétaro en la provincia del mismo nombre, León e Irapuato, en Guanajuato, Guadalajara y Zapopan en Jalisco, así como Monterrey, Nuevo León, que aportó dos estadios.

En lo futbolístico, el tránsito de Maradona a la posteridad hizo erupción en una sóla semana, del 22 al 29 de junio, cuando llevó a su país a la semifinal, a la final y al título, ante Inglaterra, Bélgica y los alemanes.

El único antecedente de un despliegue individual en un torneo de este tipo se remontaba a 1970, precisamente en México con Edson Arantes, cuya identificación en la posteridad es la de `Pelé`.

Por ello, si bien quizás México no ha tenido la fortuna de conquistar un campeonato del mundo sobre la cancha, sí, en su oportunidad ha logrado y en dos ocasiones a nivel organización con dos Copas que hasta hoy 40 y 24 años después, no sólo siguen vigentes en el imaginario futbolístico, sino que ocupan un sitio preponderante en el mismo.