Las galaxias son el resultado de un proceso evolutivo de miles de millones de años. Archivo
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Los investigadores han extraído la historia de la evolución en masa, brillo y elementos químicos de 200 galaxias, de una muestra de 600.
CIUDAD DE MÉXICO, 4 de octubre.- A través del proyecto CALIFA, la humanidad no sólo ha podido conocer en la actualidad las galaxias con un nivel de detalle hasta ahora inconcebible, sino también la evolución de cada una de ellas en el tiempo.

Con los datos de dicho proyecto internacional, los investigadores han extraído la historia de la evolución en masa, brillo y elementos químicos de 200 galaxias, de una muestra de 600.

De acuerdo con un comunicado de la Academia Mexicana de Ciencias(AMC), las galaxias son el resultado de un proceso evolutivo de miles de millones de años y su historia está codificada en sus distintos componentes.

Explica entonces que el proyecto CALIFA, desarrollado en el Observatorio de Calar Alto, España, tiene la misión de decodificar esa historia en una suerte de arqueología galáctica, a través de la observación en tres dimensiones (3D) de una muestra de 600 galaxias.

La AMC refiere que recientemente tuvo lugar la segunda emisión pública de los datos correspondientes a 200 galaxias, con lo que el proyecto astronómico Calar Alto Legacy Integral Field spectroscopy Area survey, CALIFA, logra un éxito más.



Los datos de las primeras 100 galaxias que publicamos en noviembre de 2012 ya han superado las siete mil descargas y han producido una gran variedad de resultados, tanto dentro como fuera de la colaboración CALIFA”, destaca Sebastián Sánchez, investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM, quien encabeza el proyecto.



Con más de 30 publicaciones científicas, más de 100 presentaciones en congresos y cinco tesis defendidas, dice el científico, este proyecto es el más productivo de cuantos se han desarrollado en el observatorio de Calar Alto.



Esta emisión de datos supone un nuevo hito en el proyecto, que ya constituye un referente internacional en muestreos extra galácticos", agrega Sánchez.



De este modo, gracias a los datos de CALIFA se sabe cuándo y cuánto gas se convirtió en estrellas en cada etapa y cómo evolucionó cada región de la galaxia a lo largo de 10 mil millones de años.

Además se ha podido comprobar que las galaxias más masivas crecen más rápido que las menores, y que también lo hacen de adentro hacia afuera, formando las regiones centrales en primer lugar.

También se han obtenido resultados sobre cómo se producen, dentro de las galaxias, los elementos químicos necesarios para la vida, o sobre los fenómenos involucrados en las colisiones galácticas.



Incluso ha podido observarse directamente la última generación de estrellas que se ha formado y que aún se halla dentro de su nido de formación”, comenta Sánchez.



El líder del proyecto explica que CALIFA combina las ventajas de las dos técnicas de observación empleadas hasta la fecha: la toma de imágenes, que aporta información detallada sobre la estructura galáctica, y la espectroscopía, la cual revela las propiedades físicas de las galaxias como cinemática, masa, composición química y edad.

CALIFA aplica la tecnología IFS, Espectroscopía de Campo Integral, que permite tomar unos mil espectros por galaxia, lo que ha facilitado la obtención de una visión panorámica de estas estructuras.



Se trata del primer estudio IFS diseñado de manera explícita como un proyecto de tipo legado y, cuando culmine, será el mayor estudio de este tipo que jamás se haya completado”, señala.