Sally Aguayo
En la parroquia Jesús Obrero, de la Colonia Providencia, fue despedido ayer José Guadalupe Contreras "Pepito", el niño de dos años que falleció la madrugada del martes a causa de los golpes que su padre le propinó durante un arranque de furia.
El pequeño estuvo acompañado por sus abuelos y tíos, quienes luego de escuchar las palabras del párroco lo acompañaron hasta el Panteón La Paz.

Los lamentables hechos consternaron a todos los habitantes de Nuevo León y Coahuila, quienes aún no pueden creer cómo el progenitor del pequeño pudo abusar sexualmente de él y además golpearlo hasta matarlo.

Familiares de María Martha Contreras, madre del pequeño, así como los mismos familiares de Domingo Contreras, solicitaron el apoyo de las autoridades para sancionar al padre golpeador, a quien acusan de la muerte del pequeño y de las lesiones que muestran los hermanitos de este.

"No somos gente culta, pero sabemos que lo que pasó está mal, y queremos justicia, no importa quién se sancione, pero que se haga justicia, la muerte de mi nieto no puede quedar así"; dijo entre lágrimas don Juan Manuel Contreras, abuelo materno del pequeño.


Finge demencia

El individuo que golpeó y acabó con la vida de su propio hijo fue sometido a un examen psicológico y según los resultados de la Procuraduría de Nuevo León no presentó alteraciones mentales.

Domingo Venegas Ramírez, de 26 años, acusado por el delito de filicidio calificado, tampoco presentó aliento alcohólico ni efectos de alguna droga.

Su esposa Martha María Contreras, de 26 años, ya fue declarada y durante la mañana de ayer quedó en libertad al no comprobarle su complicidad.