St. Petesburgo, Fla.- En busca de hacerse con la nominación del Partido Republicano, los precandidatos de ese bloque a la presidencia recurrieron a los ataques personales durante uno de los debates televisados a toda la nación.
La candidata y senadora demócrata Hillary Rodham Clinton, objetivo favorito de los republicanos en el debate de hace un mes, pasó en esta ocasión a un segundo plano.

"Se trata ahora de algo muy personal, parece que ni uno de esos candidatos tenga estima alguna por los otros", afirmó el gerente de la campaña del senador republicano Bob Dole en 1966, Scott Reed.

Los intercambios más vitriólicos durante el debate del miércoles por la noche ocurrieron entre los más aventajados de cara a los primeros consejos vecinales y elecciones primarias dentro de cinco semanas, en Iowa; las críticas de Rudy Giuliani, Mitt Romney y Fred Thompson en particular pusieron de manifiesto la extraordinaria volatilidad de esta liza.

El primero en ser criticado fue Mike Huckabee, ex gobernador de Arkansas que ha ganado considerable terreno en los consejos vecinales del estado de Iowa, pese a ser un candidato de segunda fila.

Giuliani, el alcalde de Nueva York, encabeza los sondeos nacionales, pero se encuentra detrás de Romney en Iowa y Nueva Hampshire. Romney, ex gobernador de Massachusetts, va codo a codo con Huckabee en Iowa, y con Giuliani y el senador federal John McCain en Nueva Hampshire. El ex senador Thompson intenta destacarse en Iowa.

Luego le tocó el turno a Giuliani, que tuvo que responder una pregunta sobre un artículo de prensa según el cual cuando era alcalde camufló el costo de sus guardaespaldas para ocultar los viajes que realizaba a Long Island para ver a su novia Judith Nathan _ hoy su esposa _ mientras estaba casado con Donna Hanover.

"Para empezar, no es verdad", dijo Giuliani en el debate, horas después de aparecer el artículo en la publicación de la internet The Politico.

"Mis guardaespaldas me protegían las 24 horas diarias durante los ocho años que fui alcalde. Me acompañaron a cualquier lugar que iba", indicó y mencionó varias amenazas recibidas contra su integridad.

El tema de la inmigración ilegal abrió el debate y estableció el tono de los intercambios.

Giuliani acusó a Romney de regentar una "mansión santuario" que empleó inmigrantes indocumentados como jardineros. Romney respondió que Giuliani que "no sería de estilo estadounidense" comprobar la situación legal de los empleados al servicio de una empresa de jardinería independiente simplemente porque "tenían un acento raro".

En varios momentos, las palabras de uno impedían expresarse al otro, lo que fue abucheado y vitoreado por la audiencia.

Luego Thompson criticó a ambos.

El ex senador sostuvo que Romney respaldó el impopular proyecto de reforma de inmigración capitaneado por el presidente George W. Bush y agregó con sarcasmo que "ahora adoptó otra posición, ¡qué sorpresa!" Y dirigiéndose a Giuliani, mencionó los problemas legales de su ex comisionado de policía Bernard Kerik, encausado en los tribunales federales acusado de aceptar dinero ilegalmente.

Huckabee insistió que "cuando te patean el trasero, quiere decir que siguen al frente" y McCain explicó que el país debe asegurar antes que nada sus fronteras y atender luego otros temas derivados de la fracasada política de inmigración.

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