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México, D.F. .- Ante la situación de discriminación que se vive en algunas partes del mundo, la labor del escritor no es contar hechos catastróficos, sino hacer que los demás los sientan, aseguró la víspera aquí el autor italiano Mauro Covacich.
Y es que para el escritor, la literatura es un herramienta que le permite despertar a la realidad y contar su visión de la vida.

Al ofrecer una conferencia magistral en el Aula Magna de la Universidad del Claustro de Sor Juana (UCSJ), Covacich recordó que él en realidad no tenía planeado ser escritor, a pesar de vivir en la región de Triestre, donde hay grandes manifestaciones culturales.

Sin embargo, dijo el autor de títulos como "L'amore contro", le han tocado vivir muchos momentos buenos y otros tantos amargos como su propia formación de escritor que no fue nada fácil.

Recordó que en la escuela no era un buen alumno, pero empezó adentrarse al mundo de las letras gracias a la clase de filosofía.

"Yo tenía la idea de ser deportista, maestro de natación, pero me tocaba hacer el servicio militar, por lo que lo cambié por el servicio civil, y me trasladaron a una ciudad más pequeña a trabajar en el aspecto social, de esta manera empecé a escribir", aludió.

El problema de las relaciones humanas que tuvo que vivir, lo llevó a escribir acerca de las prostitutas que no ejercían su trabajo en las calles, sino en algunas casas que ellas habían comprado con su trabajo.

El primer libro que escribió, comentó, se lo llevó a dos editores a falta de trabajo, pero fue por medio de un amigo que empezó a trabajar como animador en un Centro de Salud Mental.

"Uno de los editores me dijo que le había gustado mucho, pero que no lo podía publicar por una serie de razones, y cuando comencé escribir una novela sobre lo que pasa en el centro y se la enseñé, al leer unos capítulos decidió publicarla".

De esta manera empezó su trabajo como escritor, en donde ahora tiene una trilogía (A perdifiato, Fiona y Prima di sparire), la cual refleja situaciones económicas y sociales que viven los protagonistas.

"Es una colección de libros para vivir, para traspasar las fronteras desde ciertos límites, habla de las anomalías de una ciudad que vive en estado de guerra", comentó.

Para Covacich como escritor tiene la cualidad de hablar de la vida y otras cosas, pero cosas que le han tocado vivir.

En la conferencia estuvo acompañado por Paolo Pagliari, director del Centro de Estudios sobre la Paz y la Memoria "Pier Paolo Pasolini", y por el director del Instituto Italiano de Cultura, Davide Scalmani.