Lourdes de Koster
Saltillo, Coah.- El servicio de transporte va a seguir sin calidad mientras la autoridad municipal no ponga un alto. El problema es que los concesionarios hicieron el compromiso en 2005 y ahora simplemente no quieren cumplir con la instalación de sistemas electrónicos para contabilizar el pasaje.
La regidora Liliana Romo Castillón, integrante de la Comisión del Transporte del Cabildo saltillense dijo que la falla en las tarjetas electrónicas para el cobro de tarifa preferencial es sólo uno de los problemas de este servicio que debe garantizar la Presidencia Municipal.

Recordó que una de las condiciones para el aumento en la tarifa que se aprobó hace casi dos años fue la operación de este tipo de equipos, pero aparentemente no funcionan conforme a lo previsto.

"Sí me gustaría tener la ruta o el número económico de la unidad que no está aplicando la tarifa preferencial porque los lectores no funcionan, para darle seguimiento a la queja", dijo.

La realidad es que el transporte tiene muchas fallas, comentó al referirse al tema publicado en Vanguardia en que se revela la situación por la que atraviesan estudiantes y personas de la tercera edad que abordan unidades que carecen o a las que les falla el equipo lector.

Sobre el tema, la panista Liliana Romo abundó que la falla en el sistema de cobro con la tarjeta inteligente no es el único problema del servicio, porque la capacitación, el mantenimiento de unidades, son algunos puntos que se cuestionan en este rubro.

Dijo además que los usuarios prefieren a veces no presentar queja del mal servicio que reciben porque no hay un verdadero seguimiento en la Dirección del Transporte.

"Falta mucho, mucho por hacer en el tema del transporte, pero lástima que no existe un verdadero interés para tratar el tema, incluso el presidente de la comisión (Berino Granados) tiene varios meses que no convoca para sesionar", afirmó.

Propuso dar seguimiento a cada uno de los puntos que se acordaron cuando en 2005 se les autorizó el aumento tarifario, para determinar el grado de cumplimiento que lograron los concesionarios.

Tampoco -aclaró- se trata de decir que todo el servicio colectivo está mal, sino de analizar cada uno de los compromisos y reconocer también el esfuerzo y los logros de los propietarios de camiones que decidieron atender lo signado con la autoridad municipal.