Managua, Nicaragua.- Los presidentes de Nicaragua, Honduras y El Salvador declararon este jueves el Golfo de Fonseca, en el océano Pacífico, "zona de paz, desarrollo sostenible y seguridad", en un acto al que calificaron de "gran significado histórico" para los pueblos de la región.
Los presidentes Daniel Ortega (Nicaragua), Antonio Saca (El Salvador) y Manuel Zelaya (Honduras) firmaron el acuerdo con el que se proponen crear en la zona "un régimen de cooperación y acciones conjuntas que favorezcan su desarrollo", afirmó el canciller nicaraguense Samuel Santos.

Los mandatarios suscribieron el convenio teniendo como testigos al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, y al presidente del sistema de Integración Centroamericano (Sica), Eugenio Zepeda.

El pronunciamiento fue suscrito en una ceremonia especial en la que participaron miembros del gabinete de Gobierno, jefes militares y los denominados Consejos del Poder Ciudadano (CPC), en el Palacio de la Cultura en el centro histórico de la capital nicaragüense, derruido por un terremoto en 1972.

El presidente Ortega, al dar la bienvenida a sus homólogos de Honduras y el Salvador en el aeropuerto de Managua, manifestó que "el Golfo es un patrimonio de nuestros pueblos" y el acuerdo que será rubricado "es un paso más en favor de la unidad de los pueblos de Centroamérica".

"Este día tiene una relevancia histórica por el paso que vamos a dar el pueblo salvadoreño, hondureño y nicaragüense", remarcó Ortega.

En las consideraciones del acuerdo se establece el inicio de "una era de cooperación y colaboración para abordar integramente los temas relacionados con el Golfo de Fonseca por medio de un diálogo franco y constructivo".

Para el presidente Saca, impulsor de la iniciativa, "hay un espíritu integracionista para lograr acuerdos importantes en torno a esta zona de paz como es el Golfo de Fonseca".

Durante la firma del convenio el mandatario salvadoreño explicó que la intención es establecer en el Golfo "un régimen de condominio" que permita la libre circulación de la pesca artesanal y deportiva, no así para los buques militares y artillados.

El compromiso también prevé la realización de proyectos conjuntos que reduzcan la vulnerabilidad de los ecosistemas y poblaciones, así como empresas binacionales y trinacionales con énfasis en la planificación regional y desarrollo sostenible.

Además se creará una comisión de los tres países que en un plazo de seis meses deberá presentar a los mandatarios un informe sobre los avances en la elaboración final del proyecto definitivo.

El Golfo de Fonseca, cuyas aguas comparten los tres países, ha sido escenario de tensiones políticas y conflictos, incluso armados, entre pescadores y guardacostas que se acusan mutuamente de incursiones ilegales en aguas jurisdiccionales para faenas de pesca.

Los tres países centroamericanos tienen acceso a las aguas del Golfo de Fonseca, pero sólo Nicaragua y El Salvador tienen salida al mar.