LA JORNADA
México, D.F. .- Funcionarios de alto nivel del gobierno federal revelaron que los cárteles de Sinaloa, Golfo y Arellano Félix están divididos y que para la administración de Felipe Calderón, Ignacio Nacho Coronel e Ismael El Mayo Zambada, se consolidaron como los nuevos mandos del cártel de Sinaloa, desplazando a Joaquín El Chapo Guzmán. La evaluación oficial considera que los hermanos Beltrán Leyva y Los Zetas han convertido a sus grupos en nuevos cárteles.
Según la información obtenida y conocida por altos mandos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, la Procuraduría General de la República (PGR) y órganos de inteligencia de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el cártel del Golfo se partió en dos. Una las facciones la encabeza Miguel Angel Treviño González y Heriberto Lazcano El Lazca, este último desertor del Ejército mexicano que inició la integración de un grupo de sicarios de origen castrense a las órdenes de Osiel Cárdenas Guillén cuando dirigía esa organización.

Este grupo ya es considerado un nuevo cártel, debido a su poder de fuego, despliegue de estructuras armadas y operativas, y su posicionamiento en al menos 12 entidades de la República: Oaxaca, Guerrero, estado de México, Distrito Federal, Michoacán, Durango, Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas, Veracruz, Tabasco y Yucatán.

La otra facción del cártel del Golfo, que se mantiene en el esquema gubernamental con el mismo nombre, es dirigido por Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén, Tony Tormenta, y Jorge Eduardo Costilla Sánchez, El Coss. Ambos pertenecieron a esta organización desde que la dirigía Osiel Cárdenas, y aunque se considera que El Coss ha perdido fuerza con la detención de varios de sus operadores, sobre todo en la zona de Ciudad Madero y Tampico, supuestamente su brazo armado es dirigido por Jaime González Durán, El Hummer, y Enrique Rejón Aguilar, El Mamito.

Estos últimos son también desertores del Ejército y habrían negociado con El Lazca una "colaboración" territorial para evitar una guerra entre grupos hermanados por el surgimiento de Los Zetas.

Por lo que hace al llamado cártel de Los Zetas, éstos habrían sumado a sus filas a miembros de lo que hasta hace cuatro años se conocía como el cártel de los hermanos Valencia o del Milenio, y que tenía su centro de operaciones en Michoacán; así como los miembros del clan Díaz Parada en Oaxaca.

Según los entrevistados, Los Zetas estarían disputando en combinación con los hermanos Beltrán Leyva las rutas de operación que maneja el cártel de Sinaloa en los estados de Coahuila, Durango, Chihuahua, Distrito Federal, Guanajuato, Zacatecas, Aguascalientes y Querétaro.

En ese contexto, y según la visión gubernamental, los hermanos Arturo y Carlos (Alfredo está preso desde enero de este año), han logrado consolidar estructuras operativas y financieras en Sinaloa, Jalisco, Nayarit, Chihuahua, Zacatecas, Nuevo León, Coahuila, Quintana Roo, Chiapas, Guerrero y Puebla, y han cooptado algunas áreas que antes eran únicamente manejadas por colaboradores de El Chapo Guzmán.

Integrantes de los cuerpos de inteligencia de la milicia señalaron que en Sinaloa la aparición de narcomantas así como el supuesto desplazamiento de sicarios tamaulipecos bajo las órdenes de Arturo Beltrán Leyva, han puesto en alerta a las autoridades federales ante un repunte de la violencia en dicha entidad.

Según los informes recabados, la organización deArellano Félix estaría dividida entre las huestes de Enedina Arellano y Jorge Briceño López El Cholo.

La única organización que por lo menos desde 2004 no ha modificado su estructura es el cártel de Juárez o de la familia Carrillo, la cual es dirigida por Los Vicentes, hijo y hermano de Amado Carrillo El Señor de los Cielos.