``Nuestros corazones no pueden estar en paz mientras haya hermanos que sufren la falta de comida, trabajo, una casa y otros bienes fundamentales'', afirmó el pontífice de 81 años en su discurso de despedida en el aeropuerto internacional de Luanda antes de regresar a Roma, donde aterrizó horas después.
Luanda, Angola.- El papa Benedicto XVI dejó el lunes Africa con una petición apasionada a los líderes corruptos para que permitan que los pobres compartan parte de los ingresos por los recursos naturales del continente.

Las palabras de despedida siguieron a su primer peregrinaje controversial al continente, donde el creciente número de católicos recibió bien sus altisonantes denuncias de corrupción, aunque críticos en todo el mundo condenaron el rechazo papal a los preservativos como medio para combatir la epidemia de sida.

``Nuestros corazones no pueden estar en paz mientras haya hermanos que sufren la falta de comida, trabajo, una casa y otros bienes fundamentales'', afirmó el pontífice de 81 años en su discurso de despedida en el aeropuerto internacional de Luanda antes de regresar a Roma, donde aterrizó horas después.

Tanto Angola como Camerún son naciones ricas en recursos, incluido petróleo. Sin embargo, los obispos locales acusan a sus regímenes autoritarios de utilizar esos recursos para enriquecer a una elite pequeña mientras la mayoría permanece en la pobreza.

Si el mandatario angoleño Eduardo dos Santos sintió alguna crítica en las palabras del Papa, no lo mostró el lunes. En el aeropuerto, dos Santos afirmó que el pueblo de Angola estaba agradecida por ``el amor que siempre recibe del Vaticano, el cual nos proporciona fortaleza y nos ayuda a promover la democracia y justicia''.

``Estamos muy contentos de haber tenido la oportunidad de darle la bienvenida a nuestro país y estamos muy agradecidos por todo el consejo que ha dado a nuestro pueblo'', afirmó.

El Papa tuvo un recibimiento cálido de multitudes enormes durante su visita de siete días a Angola y Camerún, dos países con una enorme población católica y presidentes católicos.

Benedicto XVI hizo una última petición al final de su peregrinaje, urgiendo más solidaridad entre las naciones y continentes para que los recursos de la Tierra sean compartidos de manera más equitativa con los pobres del mundo.

Durante todo su viaje, Benedicto XVI mantuvo el mensaje de la cristiandad como un medio para inspirar esperanza en la angustiosamente pobre gente de la región. Sin embargo, su rechazo al uso de condones provocó una tormenta de críticas.

De cualquier manera, sus feligreses en Africa íel continente que más sufre por la enfermedadí recibieron al pontífice con júbilo y amor, acudiendo a verlo por cientos de miles, incluso clérigos y personas comunes que creen que se deben utilizar condones para salvar vidas.

En su discurso de despedida, el pontífice también urgió a los líderes de Angola a hacer de ``las aspiraciones fundamentales de la gente más necesitada'' su principal preocupación.

Benedicto XVI también dio la bendición al pueblo de Angola al final de un peregrinaje africano, su primero al continente como pontífice.

Durante su visita el Papa habló explícita y fuertemente contra la corrupción, pidiendo que los pobres de Africa no sean olvidados.