Pascual Escandón
Saltillo, Coah.- A pesar de ser un sitio histórico y de gran tradición en Saltillo, el Pozo Azul sufre el abandono característico de los parques y plazas y de donde emanaban aguas limpias, ahora corren basura y pestilentes líquidos.
Ante las quejas de vecinos, el reportero hizo un recorrido por la zona, a las orillas de la calle Urdiñola, en la colonia González.

No fue necesario adentrarse al sitio para ver los estragos que el vandalismo y el abandono de parte de las autoridades han ocasionado. La primera escena es la de un par de estudiantes tratando de "matar el tiempo".

Sin embargo, andar entre maloliente fango y canales llenos de basura no es precisamente lo que esperaban las paseantes, que además tenían que cuidarse ante lo tétrico del paisaje.

"Está muy feo, dicen que antes no estaba así, esperemos que lo limpien", dijo Daniela Carrizales.

Y es que a orillas del Pozo Azul, como es conocido este arroyo donde algún tiempo fue considerado lugar de recreación, con sus características aguas de un color azulado, la mano destructora del hombre está impresa.

"Ahí había vestidores, un estanquillo y todo estaba muy bien. Pero mira ahora los montones de basura, aquí queman de todo, en las paredes se ve", comentó Héctor Miguel Berlanga.

El hombre dijo añorar esos días en que se podía andar en bicicleta y echarse un buen chapuzón con los cuates al salir de la escuela.

Al atravesar una malla que supuestamente resguarda la zona, se encontraron algunos vestigios de lo que platicó el hombre, al ver a una media docena de jovencitos practicando sus mejores clavados.

Cada que se puede, ellos y muchos más, acuden a ese lugar con la esperanza de mitigar el calor, y como nadie se los impide, disfrutan de esas "instalaciones", donde todo tipo de historias se cuentan.

Según se supo, perteneció a la empresa Ferrocarriles Nacionales de México, de donde se extraía abundante agua, pero con el tiempo quedó abandonado y a merced de que alguien lo ocupara.

Pero como gradualmente se fue olvidando, el único que parecía preocuparse por la zona es don José, quien por años cuidó de que todo estuviera limpio. Sin embargo, comentó Héctor, el hombre se retiró de esas actividades.

"Pero si este lugar era muy bonito, con una limpiadita y más vigilancia queda como estaba, pero parece que a nadie le importa", dijo Cristóbal Martínez, habitante de la colonia González.

Recientemente, algunos trabajadores del Municipio atendieron una parte, lo más visible del área, donde desyerbaron y recogieron basura.

Sin embargo, aún queda mucho por hacer en el Pozo Azul, una maravilla natural que se muere sin remedio.