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El doctor personal de Michael Jackson, Conrad Murray, dejó al cantante solo cuando estaba bajo la influencia de un poderoso anestésico y se dedicó a hacer llamadas telefónicas la mañana en que el llamado "Rey del Pop" falleció, informaron hoy aquí autoridades policiacas
Fuentes cercanas a la investigación que se desarrolla en contra del médico personal de Jackson, aseguraron tener evidencias y declaraciones de testigos presenciales de que el médico hizo llamadas personales y que cuando regresó el cantante había dejado de respirar.

Murray es sujeto a una investigación policiaca por posible actuación negligente como médico del cantante de 50 años, que murió el pasado 25 de junio cuando se encontraba en su residencia rentada de Holmby Hills, una zona exclusiva en el oeste de Los Angeles.

Agentes del Departamento de Policía de Los Angeles (LAPD por sus siglas en inglés), así como de la Agencia Antinarcóticos (DEA) se han involucrado en una profusa investigacion sobre el posible vínculo y abuso de medicamentos restringidos administrados por Murray a su afamado paciente.

Las fuentes involucradas hablaron bajo la condición de anonimato en razón de que no han concluido las investigaciones y que incluso afectaron que el servicio forense del condado de Los Angeles revelara los resultados de la autopsia hasta no haber concluido también las investigaciones policiacas.

En una de sus primeras declaraciones a la policía, Murray contó que el 24 de junio Jackson había regresado exhausto de sus intensos ensayos que realizaba en el Staples Center de Los Angeles, con vistas a su gira de reaparición con 50 conciertos en Londres, pero le indicaba que se le complicaba conciliar el sueño.

La fuente también contó que Jackson usaba durante la última década el anestésico Propofol para poder dormir y que Murray le daba dosis de la droga y que como no se habían presentado reacciones ni complicaciones se sentía cómodo para seguirlas administrando.

Cuando el médico regresó de hacer sus llamadas privadas a la habitación de Jackson lo encontró inconsciente y no le pudo aplicar con éxito ejercicios de recuperación (CPR), por lo que otro de los ahí presentes hizo una llamada al teléfono de emergencia.