Madrid.- "Pasan cosas como para hacer un guión de Steven Spielberg". Así definió hoy el arquero Iker Casillas la situación por la que atraviesa el Real Madrid, que pasó de promocionar una "lujosa superproducción" a verse inmenso en el cine catástrofe.

El Real Madrid cayó eliminado en la noche del martes de la Copa del Rey a manos del Alcorcón, un modesto vecino del sur de la capital de España que juega en tercera categoría. Y hoy los titulares de la prensa son inequívocos, coincidiendo en definir la situación como "ridículo histórico".
Madrid.- "Pasan cosas como para hacer un guión de Steven Spielberg". Así definió hoy el arquero Iker Casillas la situación por la que atraviesa el Real Madrid, que pasó de promocionar una "lujosa superproducción" a verse inmenso en el cine catástrofe.

El Real Madrid cayó eliminado en la noche del martes de la Copa del Rey a manos del Alcorcón, un modesto vecino del sur de la capital de España que juega en tercera categoría. Y hoy los titulares de la prensa son inequívocos, coincidiendo en definir la situación como "ridículo histórico".

Jorge Valdano, director general del club, definió a comienzos de temporada como "una lujosa superproducción" el nuevo proyecto de Florentino Pérez, pero ahora aparece Casillas para aludir a Spielberg.

Se trata de un director que cuenta con películas como "El diablo sobre ruedas", "En busca del arca perdida", "En los límites de la realidad", "Parque Jurásico" o "Salvar al soldado Ryan". Son superproducciones, pero no del género que imaginó Valdano.

Nadie en el club se atreve a desafiar los agresivos titulares de la prensa y los "pesos pesados" del vestuario del Real Madrid hicieron hoy examen de conciencia. No está la situación como para replicar a los abucheos unánimes que emitió la hinchada blanca al término del encuentro copero.

"Yo soy partidario de pensar que la culpa es nuestra, de los jugadores, pues el Real Madrid tenía que haber pasado a la siguiente ronda. Lo único claro es que hay que trabajar bien y lo importante ahora es mirar hacia adelante, al próximo partido, con el Racing de Santander, e ir partido a partido", explicó Casillas.

También habló Raúl, quien como capitán del equipo se tragó "el sapo" de tener que comparecer ante los periodistas. "¿Fue un ridículo?", le preguntaron. Y respondió: "Está claro".

Tal cuestión llegó un día después de que a Florentino Pérez, presidente del club, le preguntaran hasta en tres ocasiones seguidas en la cadena de televisión "Cuatro" si sería un fracaso cerrar la temporada sin títulos. El mandatario blanco fue rotundo: "No".

Molesto aún por la agresividad de la entrevista, Pérez prefirió hoy no hablar, aunque no le gustó demasiado lo que vio el martes. "Son cosas que pasan en la Copa del Rey", dijo en todo caso el presidente en el Santiago Bernabéu, tras la presentación del partido benéfico "Champions for Africa" que albergará en diciembre el estadio blanco.

Del futuro del entrenador del club, Manuel Pellegrini, ni palabra. El chileno es hoy uno de los más castigados por la crítica, aunque su plantel lo defiende.

"En la historia del Real Madrid siempre ha habido situaciones complicadas. No hay un sólo culpable. Somos todos. Pero seguimos teniendo fe en el trabajo de Pellegrini. Lo veo muy capacitado", aseguró Raúl.

La confusión está instalada en el club blanco. Pellegrini excluyó de la convocatoria ante el Alcorcón al lateral Sergio Ramos al entender que debía cumplir un partido de sanción por la roja vista en Liga el sábado. La suspensión, sin embargo, entraba en vigor ante el Racing de Santander, en el partido de la próxima jornada de la Liga española.

Nadie en el club sabe explicar qué sucedió y las culpas vuelan de un lado a otro. La "superproducción" blanca está hecha un caos, pero aún quedan siete meses para el final de la temporada.