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Proceso
La noche del martes, la delegada Regional Elodia Brondo alertó a la Policía Investigadora del Estado sobre dos cuerpos descuartizados, pero cuando llegaron los efectivos al lugar, no encontraron nada y comenzaron a buscar en otros rumbos; cuando pasaron por tercera vez por el sitio ya estaban los cuerpos descuartizados.
SALTILLO, Coah.- Claudia Elodia Brondo Morales, delegada Regional de la Procuraduría General del Estado de Coahuila (PGJE), supo anticipadamente dónde iban ser abandonados los cadáveres del fotógrafo de Vanguardia, Daniel Martínez, y de otro joven más, comentaron a Proceso, periodistas de Saltillo que solicitaron el anonimato.

La noche del martes, la delegada Regional Elodia Brondo alertó a la Policía Investigadora del Estado sobre dos cuerpos descuartizados que estaban en medio del pavimento en la intersección del bulevar Diamante, Alejandrina y Arco Suizo, de la colonia Miravalle, ubicada al sur de la ciudad.

Cuando llegaron los efectivos policíacos al lugar indicaron que no encontraron nada y comenzaron a buscar en otros rumbos del barrio, comentaron los periodistas consultados.

Sin embargo, cuando los agentes pasaron por tercera vez por el sitio ya estaban los cuerpos descuartizados.

Incluso esa versión fue dada a conocer desde ayer por el Diario de Coahuila, que hoy la publica.

"Lo más extraño fue que por versión directa de los elementos de la Policía Investigadora del Estado, éstos fueron alertados del hallazgo de los dos cadáveres, con tanto detalle en las señas por parte de la Delegada Regional de la PGJE, Claudia Elodia Brondo Morales", precisa la nota del diario.

Y fue con tanta anticipación que cuando llegaron aún no los habían abandonado: "Pues ustedes vieron que dimos tres vueltas y pasamos por el mismo lugar tres veces, y hasta la tercera ya estaban los cuerpos aquí, es raro que la delegada haya sabido hasta cómo iban vestidos y como estaban envueltos, y nos mandara con tanta insistencia al punto exacto, lo peor es que nos enviara aún antes de que fueran dejados en el lugar", comentó al periódico uno de los detectives.

Los cuerpos fueron localizados desmembrados junto con tres narcomensajes, uno de ellos señalaba: "Esto es lo que les va a pasar a todos lo chapulines de mierda este territorio es 100 por ciento zetas, no se confundan ni gatas ni croms de mierda, con nosotros no se metan".

Los familiares los identificaron horas después como Daniel Alejandro Martínez Bazaldúa, de 22 años de edad, y Julián Alejandro Zamora Gracia, de 23 años.

Daniel Alejandro Martínez Bazaldúa se desempeñaba desde hace aproximadamente un mes como fotógrafo de la sección de sociales del periódico Vanguardia.

Julián Alejandro Zamora Gracia, según información proporcionada por sus familiares, estudiaba ingeniería plástica en la Universidad Autónoma del Noreste (UANE) y realizaba prácticas profesionales en una empresa de Ramos Arizpe.

Ambos dejaron tener contacto con sus familiares y con su trabajo desde el pasado 23 de abril.

La procuraduría mencionó en un comunicado: "Junto a los cuerpos había dos mensajes que hacen alusión directa a que ambas personas habían pertenecido y desertado a una organización criminal".

Este jueves, el periódico Vanguardia publicó una editorial exigiendo a la procuraduría que aporte pruebas para afirmar que su fotógrafo estaba relacionado con el crimen organizado.

"Como en todos los asesinatos, Vanguardia exige a las autoridades militares, federales, estatales y municipales una investigación a fondo. De la misma, se deberá desprender si estos crímenes están vinculados con el ejercicio periodístico.

"Nos parece triste y alarmante que Coahuila se convierta en un Estado en el que la autoridad condene a personas asesinadas, convirtiéndolas en delincuentes, sin que para esto ofrezca el mínimo de pruebas o argumentos, como ocurrió anoche.

"Sólo una investigación seria y profesional puede al final dar con la verdad que la sociedad se merece. por dura que ésta pudiera resultar para los familiares involucrados, como puede ser en este y cualquier otro caso.

"Para las familias de Martínez Bazaldúa y Zamora Gracia, no hay palabras que atenúen su dolor, pero junto con ellos demandamos que estos crímenes sean aclarados y castigados.

"Inmersa en el desconcierto, esta casa editora lamenta el salvajismo de la violencia que hoy golpea a México y la capacidad de respuesta mostrada hasta ahora por el Gobierno Estatal", concluye el texto de Vanguardia.

Por Proceso